Una peculiar escultura de madera de la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, fue incendiada en su natal Eslovenia.

Brad Downey, el artista estadounidense que encargó la estatua, dijo que el atentado ocurrió el 4 de julio, Día de la Independencia de EE.UU.

Downey, que vive en Berlín, se encargó de que la escultura fuera retirada del tronco que le servía de pedestal al día siguiente.

La policía le dijo a la agencia de noticias Reuters que había puesto en marcha una investigación para determinar lo ocurrido.

La Casa Blanca no había respondido a una solicitud de comentario al momento de publicarse esta noticia.

La estatua, que representa a Melania Trump en un vestido azul similar al que llevó el día de la toma de posesión de su marido, había sido esculpida en un tronco a las afueras de Sevnica, su ciudad natal.

La obra había sido recibida con opiniones encontradas.

Para algunos vecinos era una "desgracia". Además, había quejas de que parecía más un personaje de Los Pitufos.

Downey le dijo a Reuters que quería saber quién había atentado contra la obra y por qué.

Dijo además que esperaba que la estatua sirviera para abrir un debate sobre la situación política de EE.UU., incluida la inmigración.

Melania Trump, una modelo que se crió en Eslovenia cuando era parte de la antigua Yugoslavia, emigró a EE.UU. en los años 90.

La estatua fue vandalizada en un momento en que en EE.UU. están siendo atacados los monumentos de líderes con vínculos con la esclavitud en el marco de las protestas contra el racismo.

En discursos recientes, Trump ha adoptado una línea dura contra esos ataques.

Desde que fue elegido presidente en 2016, Sevnica se ha convertido en un centro de atracción turística. Los visitantes buscan ver cómo fue la juventud de la primera dama.

Los vecinos han sacado a la venta mercadería dedicada a Melania y hasta hamburguesas inspirada por su marido (con queso a modo de su pelo).

 

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