En un insólito gesto, la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, pidió el cese de una funcionaria de seguridad nacional de alto nivel asesora del presidente Donald Trump.

"La Oficina de la Primera Dama considera que [Mira Ricardel] no merece más el honor de servir en esta Casa Blanca", señaló la portavoz Stephanie Grisham en un comunicado.

Al parecer, Melania Trump chocó con Ricardel, viceconsejera de seguridad nacional, durante el viaje oficial de la primera dama a África en octubre, según aseguran medios estadounidenses.

Ricardel lleva siete meses a las órdenes de John Bolton en el poderoso Consejo de Seguridad Nacional.

La Casa Blanca y el Consejo de Seguridad Nacional no han hecho declaraciones por el momento.

El comunicado de la oficina de Melania Trump se conoció mientras algunos medios informan que el presidente Trump está considerando algunos cambios en la Casa Blanca, como retirar al jefe de gabinete John Kelly o sustituir a la secretaria de Seguridad Nacional Kirstjen Nielsen.


Un terremoto a la vista

Análisis de Anthony Zurcher, BBC News, Washington

Los cuchillos están fuera en la Casa Blanca.

Las maquinaciones entre bastidores y puñaladas en la espalda off the record no son nada nuevo en este gobierno. Prácticamente desde la investidura de Trump varias facciones luchan por la supremacía política en el Ala Oeste de la Casa Blanca.

Lo que es diferente ahora es que la oficina de la primera dama Melania Trump decidió atacar a una miembro de la plantilla de la Casa Blanca públicamente y en términos nada inciertos.

Las esposas de los presidentes tienen una larga tradición de involucrarse en los temas de personal de la Casa Blanca. Nancy Reagan, por ejemplo, tenía pleitos con el jefe de gabinete Donald Regan.

También Hillary Clinton se peleó con cierta frecuencia con ayudantes de la Casa Blanca.

Pero son situaciones que no suelen hacerse públicas.

Pasadas las elecciones de mitad de período, la situación en la Casa Blanca de Trump parece que está llegando a su punto crítico.

La confrontación más grande parece ser la que enfrenta a dos centros de poder claves: el jefe de gabinete, John Kelly, y el consejero de Seguridad Nacional, John Bolton. Todo lo demás, incluyendo la situación con la primera dama, deriva de allí.

Es una situación que parece difícil de sostener. Estos son los pequeños temblores de un cercano sismo de personal.


Varios motivos

Según informan medios estadounidenses, la primera dama y Ricardel chocaron durante el primer viaje oficial de la primera dama a África el mes pasado. Entre otras cosas se dice que se pelearon por la distribución de los asientos en el avión.

En aquel viaje, Melania Trump le dijo al canal ABC en una inusual entrevista que hay personas en la Casa Blanca en las que no confía.

La primera dama contó que le da consejos y su franca opinión al presidente y, a partir de ahí "él hace lo que quiere".

El periódico The Wall Street Journal informó además que el equipo de Melania Trump cree que Ricardel está detrás de algunas de las "historias negativas" que han circulado sobre la primera dama y su plantilla.

El diario también señaló que la primera dama chocó repetidas veces con el secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, por "decisiones de personal y diferencias sobre medidas políticas".

El comunicado de Trump, difundido por su portavoz Stephanie Grisham, llegó horas después de que emitiera otro comunicado en el que negó que la primera dama tenga diferencias con John Kelly.

"La señora Trump tiene una relación my positiva con el jefe Kelly y nunca ha habido problemas entre ellos", afirmó Grisham.

Al tiempo que se conocía la noticia, Donald Trump compartió una foto en Twitter de Mira Ricardel acompañándolo en una ceremonia de Diwali.

Larga experiencia

Bolton contrató a Ricardel mientras esta trabajaba en el Departamento de Comercio.

La viceconsejera tiene décadas de experiencia trabajando en el gobierno de Estados Unidos.

Anteriormente trabajó en el Departamento de Defensa durante la presidencia de George W. Bush así como con el senador republicano Bob Dole cuando era el líder de la mayoría en el Senado.

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