Se dice que la venganza es un plato que se sirve frío. En Albania, de hecho, se sirve muy frío. Enfrentamientos conocidos como venganzas de sangre pueden abarcar generaciones, atrapando a descendientes de la familia que no tuvieron ninguna participación en el insulto o asesinato que lo originó todo.

Aunque su historia es de larga data, las venganzas de sangre perviven con fuerza hoy en día. Por ejemplo, en la región norteña de Shkodra hay 68 familias que no pueden abandonar sus casas debido a ellas.

Nosotros visitamos a Niko, un chico de 13 años, en su pequeña aldea en el norte de Albania. Niko está "ensangrentado", es decir, amenazado de muerte por supuestos "crímenes" cometidos antes de que él naciera.

Niko vive con sus ancianos abuelos y está en peligro cada vez que sale de casa. Decenas de otras familias en esta región viven también bajo un arresto domiciliario autoimpuesto al temer por sus vidas.

La profesora de Niko, Liljana Luani, nos llevó por carretera y en barco a visitarlo en su aislada comunidad. Luani está especializada en enseñar a los "niños ensangrentados" en sus casas, de las que no pueden salir ni siquiera para ir al colegio.

Las reglas de las venganzas de sangre fueron codificadas hace tiempo en un libro de leyes llamado Kanun, que se remonta al siglo XV. El Kanun ayudó a poner orden en las vidas de las tribus del norte de Albania, en especial durante su incorporación al Imperio Otomano.


Las venganzas de sangre de Albania

  • "Gjakmarrja" significa cobrarse sangre: la venganza de sangre. "Hakmarrja" es la obligación de cobrarse una vida para enmendar una afrenta anterior, para salvar el honor.
  • Las leyes orales que gobiernan las venganzas de sangre se remontan incluso a la Edad de Bronce. El Kanun es del siglo XV.
  • El Kanun está dividido en 12 secciones y ayudó a regular la vida de las tribus del norte de Albania.
  • Entre 1945 y 1991, el gobierno comunista suprimió el Kanun y su código de honor. Los que participaban en estas venganzas de sangre eran ejecutados o encarcelados en campos de trabajo.
  • En 1997, la crisis económica causada por los esquemas piramidales provocó amplios disturbios sociales. El Kanun regresa.
  • El gobierno albanés reforma las instituciones del estado y los tribunales con la esperanza de que esto reduzca las venganzas de sangre.
  • La policía arresta a los participantes en las venganzas de sangre e investiga los asesinatos, llevando a los culpables ante los tribunales.

Luani dice que con frecuencia se abusaba de lo que establecía el Kanun.

"Si siguen las reglas del Kanun... no deberían matar a niños o mujeres. Pero hoy en día no se cumplen ni las leyes del Kanun ni las del Estado", explica.

"Ha sucedido que se ha matado a mujeres y niños. Creo que las autoridades deben hacer más por cumplir la ley, no está funcionando".

La venganza de sangre que afecta a la familia de Niko empezó poco después de que estallara una fuerte crisis económica en Albania, causada por el colapso de los denominados esquemas piramidales.

El caos provocó el colapso también de la confianza en las instituciones del Estado y el poder judicial.

La familia se vio involucrada en una disputa por tierras con otra familia de una aldea cercana. Un miembro de su familia mató a uno de los vecinos. Esto provocó otros pleitos y disputas con comunidades cercanas.

Desde entonces, ninguno de los padres de Niko vive ya en la casa familiar y él se ha quedado a cargo de sus abuelos cerca de las casas de otras familias involucradas en la venganza.

Luani nos explicó que Niño sabe poco del asunto. "Escucha a otra gente hablar de los temas de la venganza. Y lo único que hace es quedarse ahí en silencio. Pero se ve que está muy enojado. Él sabe que está 'ensangrentado', como dice la expresión, y que su vida está en peligro y tiene que tener mucho cuidado".

El coronel Gjovalin Loka, jefe de policía de la región de Shkodra, dice que hace todo lo que está en sus manos para evitar e investigar las venganzas de sangre.

"Hemos investigado intensamente casos de posibles asesinatos como resultado de venganzas de sangre", dijo. "Y hemos intervenido al recibir información de que se estaban llevando a cabo preparaciones para violar la ley".

El coronel Loka también se quejó de que la gente está utilizando incorrectamente el Kanun. "Distintas personas lo interpretan de la forma que les conviene. No se está aplicando correctamente".

"Además, hoy en día no tenemos las leyes del Estado moderno albanés: están adaptadas a las leyes europeas, y el tiempo del Kanun se ha acabado. Su lugar ahora está solo en los archivos".

Hay un consenso de que para erradicar esta práctica de la vida de Albania tiene que haber una reforma continuada de las instituciones estatales y judiciales.

El doctor Olsi Lelaj, investigador del Instituto de Antropología Social y Estudios de Arte en Tirana, la capital de Albania, dijo: "No se trata de tener una institución estatal fuerte, sino de que sea justa. Es una cuestión de justicia y de una justicia que sea compartida colectivamente".

Mientras, Luani sigue preocupada por el futuro de Niko.

"Creo que este es un problema que solo podemos solucionarlo entre todos. Yo trabajo duro también con los padres, sobre todo con las madres, porque ellas son las que enseñan y transmiten a sus hijos la tolerancia, el perdón y cómo perdonar, y olvidan y no continúan con el ciclo de la violencia".

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