A la segunda volvió a vencer.

Ekrem Imamoglu, el candidato del opositor Partido Republicano del Pueblo (CHP), obtuvo este domingo una sólida victoria al resultar electo como alcalde de Estambul con un 54% de los votos e imponerse al ex primer ministro Binali Yildirim, quien competía como abanderado del Partido Justicia y Desarrollo (AKP) del presidente turco Recep Tayyip Erdogan.

Imamoglu ya había resultado electo como alcalde de Estambul en unos comicios realizados en marzo pasado -cuando alcanzó el triunfo por un margen de votos de apenas 0,2%-, que fueron anulados por las autoridades electorales tras una serie de cuestionamientos presentados por el AKP.

La derrota en Estambul, considerada como la capital económica de Turquía, es vista como un duro golpe para el oficialismo turco y, en especial, para el propio liderazgo de Erdogan, quien nació en esa ciudad de la que fue alcalde entre 1994 y 1998.

"Quien gana en Estambul, gana en Turquía", solía decir durante los mítines electorales sobre la importancia de los comicios en esa ciudad que le sirvió de trampolín para saltar exitosamente a la política nacional.

Tras los resultados de los comicios de este domingo, sin embargo, el que se coloca en condiciones de dar ese salto es Imamoglu, quien en su discurso tras la victoria habló de un "nuevo comienzo" para la ciudad y para el país.

"Estamos abriendo una nueva página en Estambul. En esta nueva página, habrá justicia, igualdad, amor", dijo tras conocerse los resultados que le daban una ventaja de 750.000 votos sobre Yildirim. Un salto exponencial, en comparación con la ventaja de 13.000 que había logrado en marzo.

Con estos resultados, obtenidos en la mayor ciudad turca, muchos analistas consideran que Ekrem Imamoglu se perfila como la principal contrafigura de Erdogan y el hombre que puede pelearle al AKP el poder nacional, después de 16 años de dominio indisputado.

De conservador a socialdemócrata

Con 49 años de edad, hasta no hace mucho tiempo Imamoglu era el poco conocido alcalde del distrito de Beylikduzu de Estambul.

"Él ha tomado la esperanza que anhelan sus seguidores, canalizándola a través de un mensaje positivo inagotable durante su campaña para convertirse en alcalde de Estambul", señaló Mark Lowen, corresponsal de la BBC en Estambul.

En esa carrera en la que triunfo este domingo, Imamoglu debió enfrentar numerosos ataques.

"El gobierno nacionalista intentó mancharlo con todas las etiquetas que pudieron imaginar: griego, terrorista, partidario del golpe, infiltrado de Estados Unidos, partidario del presidente autócrata de Egipto Al Sisi. Pero parecen no haberle afectado", apuntó Lowen.

Egresado en administración de empresas de la Universidad de Estambul, Imamoglu conoció la política desde pequeño.

Su padre fue uno de los fundadores del Partido de la Madre Patria (ANAP, por sus siglas en turco), una organización nacionalista de tendencia conservadora que gobernó en Turquía entre 1983 y 1993.

Pese a esta formación, Imamoglu giró hacia la socialdemocracia durante sus años universitarios y en 2008, cuando decidió entrar de forma activa en la política se unió a las filas del CHP, el partido más antiguo del país, de carácter secular, republicano y de tendencia centroizquierdista.

Sus buenos resultados en Beylikduzu le abrieron las puertas a la candidatura a la alcaldía de Estambul.

Campaña en positivo

Durante la campaña electoral, Imamoglu fue cuidadoso de no usar un lenguaje polarizante.

Realizó innumerables recorridos por las callas de la ciudad, en los que se encontraba y era cordial con electores de todas las tendencias, incluyendo a aquellos que no iban a votar por él.

Su actitud abierta y dialogante, le valió para que la gente le apodara "Muchas gracias".

Esa línea de comportamiento fue una constante desde el primer momento al punto que, tras conocerse su postulación, Imamoglu anunció que visitaría a todos los exalcaldes de Estambul, lo que le valió para mantener un encuentro con Erdogan.

También se negó a realizar ataques duros en contra de su rival, Yildirim, a quien se encontró durante un evento público y no vaciló en saludar con un fuerte apretón de manos.

Imamoglu difundió el video de ese momento con un mensaje que decía: "este país necesita un abrazo, yo estoy listo para abrazar a todos".

Su lema de campaña, "todo va a estar bien", es también reflejo de esa actitud optimista, con la que logró captar el apoyo de la mayoría de los votantes de Estambul e insuflar nuevas esperanzas en una oposición que lleva muchos años sin hallar su camino hacia el poder.

Pero Imamoglu también consiguió remecer el tablero en un país que durante los últimos años ha pasado por numerosas crisis que incluyen ataques terroristas, un intento de golpe de Estado, la entrada masiva de inmigrantes procedentes de Siria y un discurso político polarizado a favor y en contra de Erdogan.

¿Es posible que llegue a convertirse en presidente de Turquía en el año 2023?, le preguntó en una entrevista la BBC.

"Solo Dios sabe", respondió.

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