Un nuevo desastre natural puso otra vez a Puerto Rico en estado de emergencia.

La isla, que fue devastada por el huracán María en 2017, ha sentido otra vez la fuerza de la naturaleza: ahora, una serie de sismos que han estremecido su territorio desde finales de diciembre.

El más intenso de ellos, de magnitud 6,4, ocurrió en la madrugada de este martes y dejó al menos un muerto, apagones y severos daños de infraestructura.

Como resultado, la gobernadora interina, Wanda Vázquez, declaró el estado de emergencia y activó a la Guardia Nacional para socorrer a los afectados por la secuencia de sismos que se registran desde hace más de una semana.

"Acabo de firmar una declaración de estado de emergencia y la hemos firmado para todo Puerto Rico", anunció Vázquez en una conferencia de prensa.

Según informó la gobernadora, más de 300 personas fueron evacuadas y unas 300.000 quedaron sin servicio de agua, varias escuelas fueron afectadas y los presos de un penal tuvieron que ser trasladados por los daños ocurridos en la infraestructura.

Vázquez llamó a la población a estar preparada para una contingencia.

"Estamos hablando de un evento que Puerto Rico no había experimentado en los últimos 102 años y estamos hablando también de algo que no podemos predecir", indicó.

¿Cuán inusual son estos sismos?

Según cuenta a BBC Mundo Elizabeth Vanacore, investigadora la Red Sísmica de Puerto Rico (RSPR), la isla se encuentra en una de las zonas más sísmicas del mundo, de ahí que sea en alguna medida "normal" que se reporten frecuentes movimientos telúricos.

Para que se tenga una idea, durante todo 2018 se registraron más de 4.000 eventos sísmicos en el área que cubre Puerto Rico y las Islas Vírgenes, según la experta.

Esto último, indica Vanacore, confirma que la actividad sísmica en Puerto Rico no es nada inusual.

"Es un área de mucha actividad, como también pasa en Japón, Nueva Zelanda, California o Alaska", indica.

Según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, en inglés), la isla se encuentra en una de las regiones que más temblores registra en el mundo.

De hecho, durante varios días de 2011 (4 de abril, 22, 23 y 26 de mayo), Puerto Rico fue el lugar del mundo donde más sismos se registraron, según el USGS.

Sin embargo, más de 2.000 eventos sísmicos se han registrado en la misma zona desde el pasado 28 de diciembre, según el RSPR, la mitad de los que hubo en todo un año.

¿Por qué tiembla tanto en Puerto Rico?

Para entender qué pasa en Puerto Rico es necesario regresar a las clases de geografía del colegio.

La litosfera, la capa sólida superficial de la Tierra, está formada por dos capas, la corteza y el manto superior, que se dividen en unas doce placas tectónicas rígidas.

Las zonas donde estas placas se unen forma una estructura conocida como borde convergente o destructivo, que es el lugar donde chocan dos placas tectónicas y que suelen ser zonas muy sísmicas, puesto que la fricción entre las placas genera mucha energía.

El punto de intersección de las dos placas se llama zona de subducción y allí se forma una fosa oceánica.

Puerto Rico está localizado en borde convergente de dos placas tectónicas, la del Caribe y la de América del Norte.

"Al norte de Puerto Rico, la placa Americana se hunde en la placa del Caribe y como consecuencia de esa zona, tenemos muchas fallas que se encuentran en y alrededor de la isla", explica Vanacore.

"Entonces, la causa por la que tenemos terremotos es porque la isla se encuentra en una de esas zona de convergencia", agrega.

Una de las zonas de mayor inestabilidad sísmica en el continente americano se halla de hecho al norte de la isla, la llamada Fosa o Trinchera de Puerto Rico, el punto más profundo del océano Atlántico que es precisamente donde chocan las dos placas.

¿Por qué los sismos de ahora tienen su epicentro en el sur?

Los científicos creen que la actividad de las placas tectónicas que confluyen en la Fosa de Puerto Rico son las responsables de gran parte de los movimientos telúricos que se registran en la isla.

Sin embargo, los sismos de los últimos días han ocurrido en la zona sur de la isla, no en la norte, donde se encuentra este accidente.

De acuerdo con Vanacore, esto se debe a que la propia convergencia de las placas lleva a que en la zona donde se encuentra la isla surjan muchas fallas geológicas, es decir, fracturas en la corteza terrestre que generan energía suficiente para producir sismos.

La experta sospecha que un accidente geológico de este tipo poco conocido hasta ahora, la llamada Falla de Punta Montalva, es la responsable del "enjambre sísmico" que ha tenido lugar durante los últimos días.

"Todavía no podemos afirmar de forma categórica que se trate de este falla, se necesitarán estudios de meses para confirmarlo. Pero es la falla sospechosa detrás de lo que ha ocurrido", indica.

¿Qué se sabe de la Falla de Punta Montalva?

De acuerdo con la RSPR, se documentó por primera vez en 1999, pero es ahora cuando parece haber alcanzado su mayor periodo de actividad.

Esta falla cruza la isla por su lado sur, desde la llamada Bahía de Boquerón, en el suroeste de la isla, hasta la Bahía de Guánica, en el sureste.

Un estudio realizado en 2013 por estudiantes de geología de la Universidad de Puerto Rico detectó que ese accidente geológico había cambiado y que tenía posibilidad de causar eventos sísmicos de magnitud superior a 5.

Según se señaló entonces, la falla era poco profunda, por lo que su actividad podría generar movimientos telúricos más intensos, lo que se agrava por ser una zona llana del terreno por donde cruza.

¿Qué puede pasar ahora?

Puerto Rico comenzó a medir su actividad sísmica de forma instrumental en 1986 y desde entonces un sismo en 2014 y el de este martes han sido los que han reportado una magnitud mayor: 6,4 en las dos ocasiones.

De acuerdo con la experta, a partir de ahora es muy difícil predecir qué pueda ocurrir en los próximos días o meses.

"La única cosa predecible sobre los sismos es que son impredecibles. Y esa es la base de la ciencia moderna sobre estos fenómenos", indica Vancore.

"Lo que yo espero es que el que tuvimos esta mañana (del martes) sea el mayor de la secuencia, que será seguida por una secuencia de otros sismos menores hasta que desaparezcan".

Sin embargo, tras el sismo de 5,8 que estremeció la isla el lunes los sismólogos de Puerto Rico expresaron igual optimismo.

"Ahora solo nos queda monitorear la situación. Se seguirán produciendo sismos incluso aunque la gente no pueda sentirlos. Y tenemos que estar preparados, porque realmente nadie puede predecir si un sismo mayor va a ocurrir en los próximos días, meses o años".

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