Dos trágicas muertes que tienen un factor común: la cadena británica de comida Pret a Manger.

Según admitió la propia compañía se cree que otro cliente murió por una reacción alérgica a un sándwich comprado en uno de sus establecimientos.

La persona murió en 2017 después de comer un pan vegetariano que se suponía que estaba libre de lactosa...pero no lo estaba.

El nuevo escándalo ocurre luego de trascender a la prensa que Natasha Ednan-Laperouse, una adolescente de 15 años, también falleció después de comer un baguette de Pret en 2016, lo cual obligó a la compañía a incluir etiquetas en cada producto detallando sus ingredientes.

La base del bocadillo involucrado en esta nueva fatalidad contenía un yogurt supuestamente libre de lactosa.

Pero Coyo, la compañía que le suministró el yogur a Pret, refutó ser la culpable y dijo que la "verdadera causa" del incidente es aún desconocida.

Coyo es una marca vegana que se puede encontrar en tiendas y supermercados de todo el país.

A raíz de este caso, Pret terminó su relación con la compañía y dice que emprenderá acciones legales en su contra.

"Afirmaciones infundadas"

El cliente víctima de esta segunda fatalidad murió el 27 de diciembre del año pasado, después de comprar el sándwich en una tienda en la ciudad de Bath, al suroeste de Reino Unido.

Luego de conocerse la causa del accidente, Pret dijo que retiró de sus establecimientos todos los productos que contenían el fatal ingrediente.

Un portavoz de la cadena dijo que las pruebas realizadas por Pret y dos autoridades independientes encontraron que el yogur supuestamente libre de lactosa de Coyo en realidad contenía trazas de proteínas lácteas.

"Se cree que esto causó la trágica muerte de un cliente a causa de una reacción alérgica en diciembre de 2017", aseguró.

En febrero de este año, Coyo retiró del mercado todos sus yogures de coco "sin lácteos" después de descubrirse que contenían esta sustancia altamente alérgica para algunas personas.

La marca vegana fue investigada por la Agencia de Normas Alimentarias del distrito londinense de Bexley -donde Coyo tiene su sede- antes de emitir una alerta de alergia.

Pero en un comunicado este domingo, Coyo negó que su producto fuera el culpable de la muerte del cliente de Pret.

La empresa dijo que la contaminación de sus yogures en febrero de este año no está relacionada con este caso, y que se trata de una especulación.

"Las afirmaciones hechas por Pret son infundadas", dice el comunicado.

"Revisión exhaustiva"

Coyo dijo que la incapacidad de Pret para proporcionarles un código de lote, a pesar de varias solicitudes, "ha limitado gravemente" su capacidad de investigar el incidente más a fondo".

La empresa agregó que continuará ayudando en el caso para encontrar la "verdadera causa".

Luego del incidente en febrero, Coyo dijo que estaba "devastado" al descubrir lácteos en sus yogures, "especialmente porque estar libre de lácteos es el corazón de todo lo que hacemos".

Según la empresa, esta ha realizado una "revisión exhaustiva" de sus ingredientes y logró identificar que el material contaminado fue proporcionado por un proveedor con el cual ya han cortado relaciones.

El portavoz de Pret dijo: "Nuestras más sinceras condolencias están con la familia y los amigos de nuestro cliente en este terrible caso y buscaremos ayudarlos de cualquier manera que podamos".

El domingo, la familia de Natasha Ednan-Laperouse, la adolescente que murió de una reacción alérgica a un sándwich de Pret en 2016, dijo que estaban "increíblemente tristes" al enterarse de una segunda muerte.

"Nuestros corazones están con la familia en duelo", dijeron.

Natasha murió luego de comer un sándwich de la cadena que contenía semillas de sésamo, un alérgeno bastante conocido.

Alergia a los lácteos

La alergia a la leche es una de las más comunes en los niños, pero la mayoría la supera con el crecimiento, según el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido.

En menos frecuente en los adultos: solo uno de cada 200 adultos es alérgico a la leche de vaca, según la organización benéfica Anaphylaxis Campaign.

Se produce cuando el sistema inmunológico del cuerpo percibe erróneamente que algunas de las proteínas de la leche de vaca son una amenaza.

Los síntomas pueden desarrollarse en minutos y pueden incluir enrojecimiento, urticaria e hinchazón alrededor de la boca y los ojos, así como vómitos, dolor abdominal y diarrea en algunos casos.

En los casos más graves, puede haber una reacción anafiláctica que incluye hinchazón en la boca o garganta, tos o una caída en la presión arterial que puede provocar colapsos.

Según la organización benéfica, un chorrito de leche en la piel puede causar síntomas inmediatos en algunos casos.

La inhalación de proteínas de la leche de vaca, por ejemplo, cuando la leche se calienta o prepara, también puede causar reacciones en algunas personas.

Una alergia a la leche no es lo mismo que la intolerancia a la lactosa, lo cual es un problema digestivo.

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