Aquellos que sienten fascinación por los objetos voladores no identificados (ovnis) tienen un nuevo misterio sobre el que hacer elucubraciones.

Varios pilotos de la fuerza naval de Estados Unidos reconocieron públicamente que, durante varios meses entre 2014 y 2015, avistaron una serie de ovnis mientras realizaban maniobras militares en la costa este de su país.

Así se lo contaron al diario estadounidense The New York Times, que esta semana reveló la información en un reportaje que también incluye declaraciones de un portavoz de la fuerza naval.

Los pilotos entrevistados divisaron "objetos extraños sin motor visible que volaban a velocidades hipersónicas a más de 9.000 metros" de altura.

"Esas cosas están ahí fuera todo el día", le dijo al periódico el teniente Ryan Graves, un piloto con diez años de servicio que informó de los avistamientos al Pentágono y al Congreso de EE.UU.

"Mantener un avión en el aire requiere de una significativa cantidad de energía. Con las velocidades que observamos, 12 horas en el aire son ya 11 más de lo que se puede esperar", agregó.

¿No estamos solos?

La procedencia de estos objetos es una incógnita.

Los expertos coinciden en que lo más probable es que sean drones, pero no se descartan otras posibilidades, incuso que se trate de reflejos u otros efectos atmosféricos.

Otra explicación posible es que el avistamiento sea producto de la sobrecarga neurológica que sufren los pilotos en sus vuelos de velocidad supersónica.

En cualquier caso, desde el Departamento de Defensa de EE.UU. nadie dice que se pueda tratar de objetos extraterrestres.

Josh Gradisher, portavoz de la armada, le explicó a The New York Times que la agencia no tiene todas las respuestas a las observaciones hechas por los pilotos.

"Hubo una serie de reportes", admitió Gradisher. "En algunos casos pudo tratarse de drones comerciales, en otros no sabemos quién está detrás, no tenemos suficientes datos para hacer el rastreo", indicó.

Gradisher precisó que la fuerza naval estableció nuevas directrices a su flota sobre cómo informar de "intrusiones sospechosas" en el espacio aéreo.

Cómo investiga el gobierno

El Pentágono puso en marcha en 2007 un proyecto dedicado a lidiar con este tipo de asuntos: el Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales.

Dicho programa fue creado a iniciativa del exsenador Harry Reid, otrora líder de la mayoría demócrata en el Senado estadounidense.

Reid era senador por Nevada, estado en el que se han reportado varios avistamientos de ovnis y que alberga la mítica Área 51, una ultrasecreta base de la fuerza aérea de EE.UU. en cuyos hangares, según los creyentes en teorías de una conspiración alienígena, se esconden los restos de supuestos extraterrestres capturados por el ejército.

El programa le costó al Pentágono más de US$20 millones antes de que se cerrara la financiación por los recortes de presupuesto.

Así, el programa dejó de funcionar oficialmente en 2012, pero los avistamientos que los pilotos compartieron con The New York Times fueron reportados en años posteriores a esa fecha.

Ahora, las autoridades han reconocido que el programa se encargó de analizar los datos de radar, grabaciones de video y testimonios de militares del portaaviones Theodore Roosevelt, donde se realizaban las maniobras durante las cuales se divisaron los ovnis.

La pregunta es si llegaremos a conocer los resultados de esos análisis.

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