Pese al crecientemente complejo entorno económico al que se enfrentan los países de América Latina y el Caribe, sus gobiernos tienen una oportunidad única de invertir en uno de sus más preciados recursos: sus niños. Así lo afirma el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organismo que detectó graves carencias en la educación, que deben ser subsanadas desde la primera infancia.

La publicación de la entidad financiera, dada a conocer este lunes, lleva por título "Los primeros años. El bienestar infantil y el papel de las políticas públicas" y pone el acento en la importancia de "la inversión de calidad" en los primeros años de vida.

De acuerdo al BID, hay aproximadamente 50 millones de niños menores de 5 años en la región que, con el tiempo, constituirán el núcleo de la fuerza laboral y del liderazgo político y social. Asegurarse de que esos niños tengan las mejores oportunidades de desarrollo es una cuestión de interés colectivo, ya que nuestro futuro depende de ellos.

En los últimos tiempos, América Latina y el Caribe ha avanzado mucho en la mejora de las condiciones de vida de la infancia. Los niños y niñas hoy tienen menos probabilidades que hace solo unas décadas de morir en el parto o en sus primeros años de vida. Gozan de mejor salud y nutrición. Casi todos van a la escuela. Mientras que en el año 2000, dos de cada cinco niños vivían en la pobreza, en la actualidad esa cifra se ha reducido a uno de cada cinco.

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A lo largo de estos últimos 20 años, el BID ha ayudado a los países a lograr este progreso concediendo más de 150 ayudas y préstamos orientados al desarrollo de la primera infancia por algo más de US$1.700 millones. Sin embargo, como se explica en el informe, los niños de América Latina y el Caribe siguen sufriendo retrasos en áreas críticas como el lenguaje y las capacidades cognoscitivas.

"Hay aproximadamente 50 millones de niños menores de cinco años en América Latina y el Caribe. Un niño de hasta seis años nacido en los percentiles más pobres de estos países, de nombre figurativo "Antonio", puede llegar a tener un retraso de dos años y medio en comparación con un compañero criado en una familia de ingresos medios, "Roberto". En otros términos, si Roberto sabe tres palabras simples —ballena, codo y trompeta—, "Antonio" solo conocerá una de ellas", explica El País.

"Es inaceptable que la vida de una persona esté condicionada antes de que pueda tomar ninguna decisión", dijo hoy la secretaria general iberoamericana y ex secretaria general adjunta de la ONU, Rebeca Grynspan, en el acto de presentación del informe celebrado en la Casa de América, en Madrid. "Y sobre todo", ha añadido, "lo que dejemos de hacer hoy no podrá ser corregido, o será mucho más complicado de cambiar, mañana".

La raíz del problema

El problema comienza en los primeros cinco años de vida porque muchos de esos niños no reciben la estimulación requerida para asegurar el desarrollo adecuado, asegura el Banco Interamericano de Desarrollo. 

Los pruebas muestran que los niños pobres conocen menos palabras que los más ricos (como el ejemplo de "Antonio" y "Roberto"), y que los niños de nuestra región conocen menos palabras que los de los países más desarrollados. La consecuencia de todo ello es que muchos —demasiados— niños y niñas de la región sencillamente no están preparados cuando comienzan la escuela.

Colombia y la desnutrición infantil

Un claro ejemplo de la situación de precariedad que viven mucho niños en la región es lo que sucede en Colombia.

Más de 100 niños menores de cinco años han muerto en Colombia por probables casos de desnutrición en lo que va de 2016, informó días atrás el Instituto Nacional de Salud (INS).

"En la semana epidemiológica 21 de 2016, se notificaron nueve muertes en menores de cinco años por diferentes patologías, que registran desnutrición como uno de los diagnósticos; estos casos se registran como casos probables de muertes por y asociadas a desnutrición", dijo el INS en su boletín semanal.

En la tabla que recoge los datos de casos de muertes de niños por desnutrición y enfermedades asociadas con la desnutrición, el INS totaliza en 101 la cantidad de menores de cinco años fallecidos en todo el país por estas causas en lo que va de 2016.

Del total, 51 muertes se produjeron en niñas y b. Mientras que 54,5% de los casos ocurrieron en menores de 1 año.

"Por pertenencia étnica, 54 casos (el 53,5%) se notificaron en indígenas, seis casos (el 5,9%) en afrocolombianos", destacó el INS.

Otro factor que ha influido en el deceso de los menores es que "82,2% de las madres de estos niños registran bajo o ningún nivel educativo y el 88,1 % pertenecen al estrato socioeconómico uno", el más bajo en Colombia.

Los departamentos del país con más prevalencia de estas muertes son La Guajira (norte) con 26 casos y Meta (centro-este) con 10 casos.

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