AFP

El asesinato de un candidatado y enfrentamientos de las fuerzas de seguridad con manifestantes empañaban este domingo en Venezuela la polémica elección de una Asamblea Constituyente, convocada por el presidente Nicolás Maduro y rechazada por la oposición y la comunidad internacional.

Aunque la Fiscalía no lo vinculó con móviles políticos, el crimen de un candidato a integrar la Constituyente, José Félix Pineda, de 39 años, ocurrido la víspera en Ciudad Bolívar (sureste), exacerbó los ánimos en una votación que se desarrolla bajo alta tensión.

Con tanquetas y lanzando bombas lacrimógenas, militares irrumpieron violentamente en algunos sectores de Caracas, en Maracaibo (oeste) y en Puerto Ordaz (oriente) contra manifestantes que bloquearon calles con barricadas, acogiendo el llamado de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de manifestarse contra la Constituyente.

Custodiados por militares, los centros electorales abrieron a las 06H00 (10H00 GMT) para elegir a 545 asambleístas de un suprapoder que regirá al país por tiempo indefinido.

"Vine a votar para decirle a los gringos y a los opositores que queremos la paz, no la guerra, que apoyamos a Maduro", aseguró Ana Contreras en un centro electoral de un barrio popular del este de Caracas.

Vestido con camisa roja, Maduro fue el primero en depositar lo que llamó un "voto por la paz" en un colegio del oeste de Caracas, adonde acudió con su esposa Cilia Flores y dirigentes del partido de gobierno.

"Ha querido el emperador Donald Trump prohibirle al pueblo ejercer el derecho al voto (…) y yo dije llueva, truene o relampaguee habrá elecciones y Asamblea Constituyente", dijo tras votar Maduro, quien curiosamente tuvo un inconveniente con su carnet para programas sociales cuando no fue reconocido por el lector de verificación.  

El mandatario sacó adelante su proyecto de modificar la Carta Magna pese a la ola de protestas opositoras, con marchas, huelgas y bloqueos, que exigen desde hace cuatro meses su salida del poder y ya dejan más de un centenar de muertos.

La MUD, que llamó a protestar pese a que el gobierno amenazó con apresar a quienes boicoteen la votación, se marginó de la Constituyente alegando que no fue convocada en un referendo previo y que su sistema comicial fue diseñado para que el gobierno la controle y redacte una Carta Magna que instaure una dictadura comunista.

El problema de una revolución

Maduro y su Constituyente cuentan con apoyo de los poderes judicial, electoral y militar. Pero más de un 80% de la ciudadanía rechaza su gestión y un 72% su proyecto, según la encuestadora Datanálisis.

"No fue convocada para resolver los problemas del país sino el de una revolución: No puede ganar elecciones", aseguró Luis Vicente León, presidente de Datanálisis.

El presidente sostiene que la Constituyente es necesaria para traer la paz y salvar la economía de un país que, pese a su riqueza petrolera, sufre una severa escasez de alimentos y medicinas.

"El gobierno pretende vender el fraude constituyente como una solución a los problemas, que ellos han agravado", aseguró este domingo el líder Henrique Capriles.

Aunque dice querer la paz, figuras claves que estarán en la Constituyente, como el poderoso Diosdado Cabello, amenazaron con que la Constituyente enviará a varios a la cárcel, y podrá desmantelar al Parlamento de mayoría opositora y a la Fiscalía.

Confesa chavista, la fiscal general, Luisa Ortega, denunció una ruptura del orden constitucional y llamó a rechazar la Constituyente, provocando una deserción en filas del chavismo.

Aislamiento internacional

A medida que Maduro avanzó con su iniciativa, fue poniendo a su país en colisión con Estados Unidos, comprador de 800.000 barriles de los 1,9 millones que produce, y con gobiernos de Latinoamérica y Europa.

El gobierno de Donald Trump impuso sanciones a 13 funcionarios y militares cercanos a Maduro, entre ellos a la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, acusados de quebrar la democracia, violación de derechos humanos o corrupción.

Colombia y Panamá anunciaron que desconocerán la Constituyente, y Washington amenazó con más sanciones. "La dictadura se está autoaislando", aseguró el diputado opositor Freddy Guevara.

Maduro acusa a la oposición de intentar un golpe de Estado con apoyo de Washington y "gobierno lacayos".

Tensión al máximo

La elección genera temores. Muchos se abastecieron de alimentos o salieron del país. Estados Unidos, Canadá y México pidieron a sus ciudadanos no viajar a Venezuela y varias aerolíneas importantes suspendieron vuelos.

Según el analista Benigno Alarcón, el gobierno busca evitar una alta abstención que reste legitimidad a la Constituyente, tras los 7,6 millones de votos que la MUD asegura que logró en el plebiscito simbólico que hizo hace dos semanas contra esa iniciativa.

Debido al método de elección, que combina sufragio por territorios y sectores sociales, 62% de los 19,8 millones de electores podrán votar dos veces.

Todo ello dificulta el cálculo de participación, según el experto electoral Eugenio Martínez. Hasta el momento no se sabe si lo que anunciará el CNE al final de la jornada serán votos o votantes.

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