AFP

El gobierno de Canadá espera explicaciones de Irán sobre "las circunstancias" del deceso en prisión del ecologista Kavous Seyed Emami, académico irano-canadiense, quien según Teherán se suicidó, luego de ser acusado de formar parte de una red de espionaje para ayudar a Estados Unidos e Israel.

"Un canadiense murió. Esperamos que el gobierno de Irán brinde información y respuesta sobre las circunstancia alrededor de esta tragedia", declaró el martes en la noche Chrystia Freeland, ministra de relaciones Exteriores.

"Estamos seriamente preocupados por la situación que rodea la detención y la muerte de Seyed Emani", añadió Freeland en una declaración escrita.

Kavous Seyed Emami, destacado académico y director de la Fundación para la Fauna Persa, fue enterrado el martes en la ciudad de Ammameh, a 40 km al norte de Teherán.

Los funcionarios afirmaron que el académico se suicidó en su celda, después de su arresto con siete miembros de su fundación, una versión rechazada por su familias.

El fiscal de Teherán, Abbas Jafari-Dolatabadi, acusó a los miembros de esta red de haber "instalado cámaras en áreas estratégicas, con el pretexto de la observación ambiental, cuando en realidad observaron actividades de misiles en este país". Irán no reconoce la doble nacionalidad y niega los servicios consulares a binacionales. 

El lunes se realizó una autopsia de Kavous Seyed Emami, a petición de sus familiares y colegas que expresaron dudas sobre la hipótesis del suicidio. 

La ONG ambientalista fue creada "hace aproximadamente una década" para ocultar actividades "de recopilación de información clasificada en sectores de defensa y misiles", dijo el martes el fiscal de Teherán.

"Los sospechosos en este caso, bajo la dirección de funcionarios de inteligencia de la CIA y el Mossad, han llevado a cabo una triple misión centrada en el medio ambiente, infiltrándose en la comunidad científica y recabando información de centros (actividades) sensibles y vitales, especialmente en bases de misiles", dijo.

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