Despidos masivos, inéditos cambios en el sistema de seguridad y una creciente "paranoia" por su entorno. Así han descrito distintos medios argentinos las últimas decisiones adoptadas por el presidente Javier Milei, luego de que este jueves se conociera que la residencia presidencial de Olivos quedará bajo control militar.

La medida implicó desplazar al personal civil que había trabajado durante años en el lugar. De acuerdo con información de la prensa trasandina, al menos 12 trabajadores fueron despedidos este jueves, como parte de esta modificación.

La explicación entregada oficialmente por el Gobierno argentino apuntaba a razones de seguridad y eficiencia. A través de un comunicado, señalaron que el cambio responde "a la necesidad de elevar los estándares de eficiencia y seguridad del presidente y su entorno en el marco de la escalada de la inseguridad a nivel global y de la visita del Papa León XIV a la Argentina".

Sin embargo, medios argentinos sostienen que detrás de la decisión existirían otras preocupaciones del mandatario y apuntan particularmente a su estado de "paranoia" a raíz de posibles amenazas

Una de las situaciones que habría aumentado el nivel de alerta ocurre en medio del complejo escenario económico que afecta a Argentina.

Así, el medio C5N puso el foco en una licitación para adquirir 29 toneladas de carne para la Casa Rosada y a la residencia presidencial. El contrato habría alcanzado los 500 millones de pesos argentinos, equivalentes a más de $317 millones chilenos.

A esto se sumaron informaciones sobre fiestas irregulares al interior de la residencia presidencial.

Pero el episodio que habría marcado un punto de inflexión estuvo relacionado directamente con uno de los temas que más preocupan a Milei: sus perros.

Acusan "paranoia" de Milei por supuesto envenenamiento a uno de sus perros

El medio argentino Notiar abordó la situación y aseguró que existe una alerta desmedida del mandatario por la seguridad de sus mascotas.

Según ese medio, fuentes directas sostienen que Milei habría tomado las últimas decisiones a raíz de este hecho.

El reporte señala que Milei "se convenció de que a uno de sus perros -sus “hijitos”- lo habrían intoxicado, es decir, envenenado".

A partir de ese episodio, Notiar plantea que el temor de Milei no estaría solo en lo que pueda pasarle a sus animales, sino también en un posible atentado contra él.

"El miedo a un atentado hacia los animales o hacia él es algo que lo atraviesa, que lo carcome todos los días, un espiral de miedo e inseguridad que aumentó luego del ataque a Trump y el asesinato de Charlie Kirk", sostiene el medio.

El citado medio recuerda además un episodio anterior que habría reflejado ese nivel de preocupación. En esa ocasión, Milei habría confundido una visita sorpresa de quien entonces era su pareja, Fátima Flórez, con un supuesto operativo para asesinarlo.

El medio también asocia este estado de paranoia con el aislamiento del mandatario en la residencia presidencial, que va en aumento.

"Esa inestabilidad, además, viene en combo con la creciente soledad del mandatario, que pasa cada vez más tiempo recluido en Olivos y que llegó a estar, en agosto, diez días enteros sin salir y con tan sólo una visita", señala Notiar.

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