Sudáfrica se encuentra en alerta luego de que nueve mujeres fueran encontradas muertas en distintos sectores de Ekurhuleni, municipio ubicado al este de Johannesburgo, desde mediados de julio. La seguidilla de asesinatos llevó a las autoridades a desplegar un equipo multidisciplinario para investigar los casos y determinar si existe una conexión entre ellos.
La preocupación aumentó debido a las similitudes que presentan varias de las escenas. Las víctimas tienen entre 20 y 38 años y la mayoría de los cuerpos fueron encontrados desnudos o semidesnudos, con hematomas y otras señales de violencia. Además, ocho de las mujeres presentaban indicios de agresión sexual, mientras que al menos una de ellas fue encontrada degollada.
Los cuerpos fueron encontrados en distintos puntos de Ekurhuleni, entre ellos Kempton Park, Olifantsfontein, Kwa-Thema y Dawn Park. Algunos de estos sectores se encuentran a pocos kilómetros de distancia entre sí, lo que también ha aumentado la preocupación de los habitantes.
Las coincidencias en los asesinatos
El primer cuerpo fue encontrado el 15 de julio en Kempton Park. Se trataba de una mujer de 37 años, cuyo cadáver estaba desnudo, presentaba hematomas y se encontraba atado con cables.
Dos días después, la policía detuvo a un sospechoso en relación con este caso. Las autoridades señalaron que se trata de un ciudadano extranjero, aunque no entregaron mayores detalles sobre su nacionalidad.
Posteriormente, nuevos cuerpos fueron encontrados en distintos sectores de la zona. El 24 de agosto apareció el cadáver de una mujer de 32 años, parcialmente desnuda. El 10 de septiembre fue encontrado el cuerpo de otra mujer, desnuda y en avanzado estado de descomposición.
Uno de los casos que generó mayor conmoción fue el de Elizabeth Moselakgomo, de 38 años. La mujer salió de su casa para correr el 9 de septiembre y nunca regresó. Tras su desaparición, familiares y miembros de su comunidad iniciaron una búsqueda que se difundió ampliamente en redes sociales.
Tres días después, su cuerpo fue encontrado semidesnudo y con hematomas, lo que provocó indignación y llevó a que la atención pública se concentrara en los otros cuerpos hallados en la zona.
El último hallazgo se produjo el jueves 17 de septiembre, cuando la policía encontró el cuerpo de una mujer en Dawn Park. La víctima estaba parcialmente desnuda y envuelta en una sábana, y su identidad todavía no había sido confirmada públicamente. Con este caso, el número de mujeres encontradas muertas en Ekurhuleni durante los últimos dos meses llegó a nueve.
¿Hay un posible asesino serial?
Las similitudes entre los casos llevaron a la policía a investigar la posibilidad de que algunos de los asesinatos estén relacionados. Sin embargo, las autoridades todavía no han confirmado que detrás de las nueve muertes exista un único responsable.
El ministro interino de Policía, Firoz Cachalia, señaló que la investigación no ha establecido de manera concluyente que se trate de un asesino serial. Según explicó, existen diferencias entre algunos de los casos, incluidos posibles motivos y formas de actuar.
Aun así, la policía decidió tratar las investigaciones de manera coordinada y desplegó un equipo multidisciplinario compuesto por investigadores, especialistas forenses y otros expertos para establecer posibles vínculos entre los crímenes.
La investigación tuvo una nueva actualización este lunes. Las autoridades informaron que tres personas, un hombre y dos mujeres, fueron detenidos en relación con uno de los asesinatos. La policía investiga un posible conflicto asociado a un triángulo amoroso como uno de los móviles de ese caso, aunque todavía no se ha establecido que los detenidos tengan relación con los otros ocho homicidios.
Manifestaciones en el país
La serie de asesinatos provocó manifestaciones en Ekurhuleni. El jueves, principalmente mujeres marcharon por las calles del distrito vestidas de negro y con pancartas en las que exigían el fin de los femicidios y mayores medidas de seguridad.
El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, aseguró que las fuerzas de seguridad están investigando los asesinatos y que se utilizarán todos los recursos disponibles para esclarecer los hechos.
El gobierno provincial de Gauteng también desplegó un equipo multidisciplinario para apoyar las investigaciones y ofreció una recompensa de 400.000 rands, equivalentes a cerca de 25 mil dólares, por información que permita identificar y detener a los responsables.
Una crisis que va más allá de estos casos
Los asesinatos se producen en un país que enfrenta desde hace años altos niveles de violencia contra las mujeres. En noviembre de 2025, Sudáfrica declaró la violencia de género y el femicidio como un desastre nacional.
De acuerdo con datos citados por Naciones Unidas, las mujeres sudafricanas son asesinadas a una tasa aproximadamente cinco veces superior al promedio mundial. Además, un estudio citado en los antecedentes del caso señala que más de un tercio de las mujeres adultas del país ha experimentado violencia física o sexual.
Entre abril y julio de este año, Sudáfrica registró 5.427 asesinatos, una cifra equivalente a cerca de 45 homicidios diarios. Los nuevos casos de Ekurhuleni volvieron a poner en el centro del debate la seguridad de las mujeres y la respuesta de las autoridades frente a la violencia de género.
Mientras continúa la investigación, la policía busca determinar si los nueve asesinatos corresponden a una misma serie de crímenes o si se trata de casos independientes. Por ahora, la existencia de un asesino serial continúa siendo una hipótesis y no un hecho confirmado por las autoridades.
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