AFP

Un juez federal citó el viernes a la expresidenta argentina y candidata a senadora Cristina Fernández a declarar en una causa por presuntos sobornos y lavado de dinero, en medio de la campaña para las elecciones legislativas del 22 de octubre.

Fernández, de 64 años, deberá ser indagada el 9 de noviembre por el juez Julián Ercolini. Cinco días después tendrán que prestar testimonio sus hijos, Máximo y Florencia. En el caso también está imputada una veintena de personas del entorno de la exmandataria.

La citación se conoció en momentos en que Cristina Fernández está en campaña al frente de Unidad Ciudadana (UC) una nueva alianza de peronistas y centroizquierdistas. La UC enfrenta al oficialismo (coalición de socialdemócratas y derecha) del presidente Mauricio Macri en la provincia clave (Buenos Aires) con casi el 40% del padrón.

En prisión preventiva por este expediente están Víctor Manzanares, contable de la familia Kirchner, y Lázaro Báez, empresario allegado al grupo.

La causa fue iniciada por una rival de la postulante al senado en los comicios, la diputada Margarita Stolbizer, candidata a senadora por la agrupación 1País, que ha tejido alianzas temporales con el gobierno en el Congreso. Los Kirchner están acusados de recibir sobornos de Báez a cambio de beneficiarlo con el otorgamiento de obras públicas en la provincia de Santa Cruz en la Patagonia.

El supuesto procedimiento consistía en cobrarle al empresario alquileres de habitaciones en el hotel familiar 'Los Sauces', nombre con el cual se conoce la causa judicial. La justicia sospecha que esas piezas de hotel nunca fueron ocupadas por los inquilinos.

Fernández y sus partidarios afirman que la causa 'Los Sauces', entre otras que también la involucran, son falsas acusaciones orquestadas con jueces cercanos al gobierno para perseguir y acallar a la oposición.

La expresidenta (2007-2015) también ha denunciado que el gobierno manipuló las cifras del escrutinio provisorio de las primarias obligatorias del 13 de agosto. El recuento de votos se detuvo cuando faltaba un 5% de mesas. El macrismo lograba una cosecha de sufragios con ínfima ventaja sobre el kirchnerismo (34,19% a 34,11%).

El escrutinio definitivo se conocerá la semana próxima. El resultado tiene sólo valor político, a los fines de medir fuerzas, porque no se competía debido a que los partidos ya tenían definidos candidatos a las elecciones de medio término.

La oposición es la primera minoría en las cámaras de diputados y senadores, pero el gobierno logró aprobar proyectos aliándose con peronistas de centroderecha, enemigos de Cristina Fernández.

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