por Nicolas REVISE Benjamin CARLSON

Estados Unidos y China cruzaron llamados a cooperar entre si como asociados, en el inicio de dos días del diálogo anual bilateral estratégico y económico, abierto con fondo de tensión por conflictos territoriales entre Pekín y aliados estadounidenses en el Mar de China Meridional.

El presidente chino Xi Jinping marcó el tono de entrada al señalar que "la vasta (región) del Pacífico debe ser un escenario de cooperación y no una zona de competición".

Xi reclamó que "Estados Unidos y China refuercen su confianza recíproca" y "su cooperación en Asia-Pacífico".

Por su lado el secretario de Estado norteamericano John Kerry dijo que era responsabilidad "de Estados Unidos y China lograr que seamos más asociados que rivales".

Sin embargo las dos primeras potencias mundiales, que además compiten por el liderazgo en Asia-Pacífico, había llegado a este encuentro luego de un encontronazo en relación con las diferencias territoriales entre China por un lado y Filipinas, Brunei, Malasia y Vietnam por el otro.

China reivindica la casi totalidad del mar de China meridional, donde lleva a cabo obras de terraplenado en torno a islotes, y reclama que sean considerados como sus aguas territoriales y su espacio aéreo la zonas de 12 millas en torno a estas construcciones en el archipiélago de las Spratleys.

Washington por su lado ha reiterado varias veces su sostén a la idea de libertad de navegación en estas estratégicas aguas, atravesadas por importantes vías de transporte de flete y de hidrocarburos.

Entre sábado y domingo, en el marco de una reunión anual de ministros de Defensa de Asia-Pacífico en Singapur, Washington y Pekín se habían acusado de provocaciones mutuas.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Ashton Carter, había advertido a Pekin que sus "acciones en el mar de China la aíslan" y que si seguía avanzando podría provocar "acciones de Estados Unidos y los países del área".

El almirante chino Sun Jiangguo replicó que "los países externos a la zona deberían jugar un papel constructivo y no a la inversa. El tema del Mar de China meridional se envenena a causa de las provocaciones de ciertos países que responden a sus interés egoístas".

Incluso Kerry el domingo desde la capital de Mongolia, horas antes de llegar a Pekin, advirtió que Estados Unidos consideraría "un acto provocador y desestabilizador" la eventual instalación por parte de China de una Zona Aérea de Defensa e Identificación sobre porciones del Mar de China.

Por otro lado Kerry calificó este lunes como "imperativo mantener la presión sobre Corea del Norte con el propósito de detener todos los actos que amenazan la paz y seguridad de sus vecinos".

Corea del Norte enfrenta sanciones de las Naciones Unidas por su programa de desarrollo de armas atómicas (ya se han confirmado cuatro detonaciones, la última en enero) y un programa de misiles balísticos que podría ser utilizado para lanzar armas nucleares contra objetivos a gran distancia.

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