Edwin Hopkins se encontraba a bordo del buque USS Oklahoma cuando se hundió durante el ataque japonés contra el puerto estadounidense de Pearl Harbor durante la Segunda Guerra Mundial.

Hopkins fue enterrado en una fosa de marineros desconocidos y su familia creyó que su cuerpo nunca fue identificado. Pero lo fue y ahora, 74 años después, planean regresarlo a su lugar de origen.

En septiembre de 1941, Hopkins escribió una tarjeta postal a casa con una foto del acorazado en el que cumpliría su servicio.

"Dijo que salía para abordar el Oklahoma con rumbo a Hawái. Se la mandó a su madre y eso fue todo", cuenta Tom Gray, un primo de Hopkins. La familia todavía valora la postal como el último contacto que tuvo con el joven marinero.

Casi tres meses después, el USS Oklahoma fue el primer buque impactado en el sorpresivo ataque japonés y se hundió en menos de 15 minutos.

"Edwin era un bombero de tercera clase y seguramente se encontraba en lo más profundo de la bodega del barco cuando fue torpedeado. Cuando se hundió, eso fue lo último que mi familia supo de él hasta 2008", dice Gray.

Hopkins se crió en Swanzey, Nuevo Hampshire y era recordado por su familia como "simplemente un gran tipo, el más animado", señala Gray.

Una herida abierta

Cuando el estadounidenses empezaron a alistar grandes números de combatientes tras la caída de Francia, en junio de 1940, y el comienzo de la Batalla de Inglaterra, unas semanas después, el hermano mayor de Hopkins, Frank Jr., y uno de sus primos ingresaron en la marina de Estados Unidos. Poco tiempo después, y a la edad de 18 años, Hopkins se unió a ellos.

"Los otros regresaron a casa sin Edwin. Fue una herida que quedó abierta", dice Gray.

"Siempre lo honraron y mantuvieron su imagen viva con relatos. Toda mi familia se crió en torno a Edwin Hopkins. Creo que es un tributo a mi familia que hayan pasado las emociones y las sensaciones a la siguiente generación. Él vive en nuestras mentes y nunca lo conocimos".

De los 429 efectivos que murieron a bordo del USS Oklahoma ese día, sólo 35 fueron identificados en ese entonces.

Muchos de los cuerpos fueron recuperados durante los operativos de salvamento realizados entre 1942 y 1944 para ser enterrados en ataúdes marcados "desconocido" en el Cementerio Nacional de los Caídos en el Pacífico, en Hawái.

Hasta donde los familiares de Hopkins supieron, él se encontraba entre los marineros desconocidos.

"Su madre seguramente estaba en un estado de shock y se rehusó a creer que estaba muerto. Grabó su nombre en la lápida de la familia porque decía que estaba esperando el día que regresara a casa y quería que lo enterraran al lado de ella", comentó Gray.

Entonces, en los años 90, Ray Emory, un veterano de Pearl Harbor, inició una laboriosa investigación sobre los "desconocidos" y descubrió que 27 marineros habían sido identificados durante los operativos de salvamento en 1943.

Inicialmente los enterraron en el Cementerio Naval Halawa, de Hawái, pero luego trasladados, en 1949, al recién inaugurado Cementerio Nacional de los Caídos de Punchbowl, en el cráter de un volcán extinto, en Honolulu.

Soldado desconocido

"Cuando llegó el momento de enterrarlos en el Punchbowl, hubo todo tipo de problemas burocráticos y desafortunadamente la manera como respondieron fue tomando los restos y enterrándolos como desconocidos", explica Gray.

Emory tenía evidencia que Edwin Hopkins había sido nombrado en el cementerio de Halawa en 1943 pero luego registrado como "desconocido" en el cementerio Nacional.

Gray se enteró por primera vez de este descubrimiento cuando un primo recibió una llamada de un grupo de veteranos y familiares de los que murieron a bordo del USS Oklahoma que le contaron sobre la investigación de Emory.

"Cuando mis primos se enteraron, todos se pusieron a llorar porque fue algo increíble. La hermana menor de mi padre tiene 88 años, ella es la única persona viva que conoció a Edwin. Cuando le conté se echó a llorar, no lo podía creer".

"Desde 2008 hasta ahora, mis primos y yo hemos estado básicamente golpeando las puertas de la Marina para que exhumen a estas personas, los queremos traer a casa y sabemos quiénes son. La Marina tenía varias razones para no hacerlo. Eso lo entiendo pero realmente lo queremos traer a casa", declaró Gray.

En 2003, la Marina de EE.UU. exhumó una de las tumbas que Emory aseguró que contenía un ataúd con los restos de cinco de los recientemente identificados. Los restos de los marinos fueron encontrados y enviados a sus casas.

Pero Gray dice que la Marina se sorprendió cuando encontró otros restos humanos no identificados en ese ataúd y rehusó hacer más exhumaciones para no estorbar más tumbas.

"La Marina simplemente le puso un freno a todo", dice Gray.

La identificación de los restos

Procedió, entonces, a buscar el apoyo de políticos, logrando eventualmente reunir una coalición de senadores encabezados por Chris Murphy y Richard Blumenthal, de Connecticut, y Kelly Ayotte, de Nuevo Hampshire.

El pasado mes de abril la campaña obtuvo éxito con el Departamento de Defensa que acordó exhumar los restos de casi 400 efectivos del USS Oklahoma, durante los siguientes cinco años, con el objeto de identificarlos y darles un entierro individual a cada uno.

"Sin su ayuda, esta histórica decisión nunca se hubiera logrado", reconoce Gray.

"Yo sé que mi primo está en la tumba P1003. Sé que hay dos ataúdes en esa tumba, que hay cinco hombres del Oklahoma en cada una de ellas y hasta sé con quién enterraron a mi primo. Hay 18 familias a lo largo y ancho de EE.UU. que están involucradas en esto y todas estamos en contacto".

Gray espera con anticipación el día en que "el largo periplo" de su familia llegue a su fin.

"Es realmente algo conmovedor y es tanto un momento de alegría como de tristeza. El hermano de Edwin murió en febrero de 2008 y nos informaron que habían encontrado a Edwin ese marzo, así que por cuestión de un mes no coincidió", comentó Gray.

"Lo único que puedo decir es que su madre y padre tallaron su nombre en esa lápida allá arriba y el momento se va a dar y eso nos da a todos una gran sensación de logro. Es algo maravilloso".

 

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