Manifestantes iraquíes entraron este martes en el recinto de la embajada de Washington en Bagdad, enfurecidos por los bombardeos estadounidenses contra una facción proiraní en los que murieron unos 25 combatientes iraquíes, constataron periodistas de AFP.

Las fuerzas de seguridad lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a la multitud, que logró llegar al primer recinto del complejo de alta seguridad, ignorando los llamados por megáfono para que se alejaran de la embajada.

Los bombardeos, que Washington ordenó en represalia por la muerte de un contratista estadounidense en un ataque con cohetes contra una base en Irak, atizaron el sentimiento antiestadounidense. 

El primer ministro saliente iraquí, Adel Abdel Mahdi, instó a los miles de simpatizantes de los paramiliares pro-Irán que atacaron la embajada de Estados Unidos en Bagdad a abandonar el recinto de la legación diplomática.

"Las fuerzas iraquíes prohibirán rigurosamente cualquier ataque a una representación diplomática", advirtió Abdel Mahdi, dos horas después de que los manifestantes irrumpieran por la fuerza.

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