La muerte de un importante líder el Ejército del Islam, una de las facciones más poderosas de las fuerzas opositoras en Siria, sería la causa de una demora en el comienzo del traslado de al menos 2.000 combatientes del Estado Islámico y el Frente Al Nusra, que –de acuerdo a un pacto alcanzado con el gobierno de Bashar al Assad– podrían abandonar zonas al sur de Damasco a través de un paso seguro.

Sin embargo, el bombardeo por parte de la aviación siria que mató a Zahran Alloush hizo levantar las dudas sobre la verdadera seguridad que tendrán los radicales, pues el ataque ocurrió en un territorio por el que los buses con los milicianos y sus familias deben atravesar. Los vehículos debían llevar, según el acuerdo, a los miembros del EI hasta Raqa, la capital de facto de Daesh, y a los del Frente Al Nusra a Marea, ambas ubicadas en el norte de Siria.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una entidad independiente que monitorea la guerra en Siria, dijo que la evacuación que debía ocurrir este sábado (26.12.2015) está en veremos. Reportes de prensa aseguran que los automóviles que habían llegado el viernes a la región para sacar de allí a unas 4.000 personas, la mitad de ellos combatientes, de los barrios de Qadam, Hajar al-Aswad y el campo de refugiados palestinos de Yarmuk, estaban abandonando el lugar.

Congelado, no cancelado

El Ejército de Siria tenía rodeados a los radicales, quienes optaron por capitular ante la fuerte presión que ejercían sobre ellos las tropas del gobierno. Si el acuerdo sigue su curso, Bashar al Assad podrá anotar un triunfo a su haber, especialmente porque supone la recuperación del control sobre una zona ubicada a poco más de cuatro kilómetros del sur de la capital del país, Damasco.

“El Ejército del Islam tenía que entregar un paso seguro a través de áreas del este de Damasco para los buses que se dirigían a Raqa”, dijo una fuente de seguridad a la agencia AFP. “Se supone que unas 1.200 personas dejarían la zona hoy, pero la muerte de Alloush significa que hemos retrocedido hasta el principio”, apuntó. Los buses que transportarían a los combatientes y sus familias fueron vaciados y ahora habrá que esperar hasta que “el Ejército del Islam se reorganice”, añadió la fuente.

El Observatorio Sirio, en tanto, dice que el acuerdo quedó “congelado, pero no cancelado, porque los problemas logísticos están relacionados básicamente con la dificultad de ofrecer un paso seguro”.

Publicidad