En Suiza estará prohibido cantar en Navidad en las iglesias debido a la pandemia pero se podrá esquiar, aunque el gobierno decidió este viernes, presionado por otros países europeos, limitar la capacidad de las telecabinas.

Francia y Alemania defienden el cierre de los telesquíes, una medida que busca evitar aglomeraciones en las estaciones de esquí que puedan aumentar los contagios de COVID-19. En Suiza, en cambio, esta propuesta no es de agrado.

En pleno repunte de la epidemia en el país alpino, el Consejo Federal decidió el viernes dejar las pistas abiertas, pero limitar la capacidad del transporte de los esquiadores.

"No hay límite general de capacidad en las estaciones. Pero, en todas las instalaciones de transporte cerradas, es decir, los trenes, las telecabinas y los teleféricos, sólo se podrán ocupar dos tercios de los espacios", precisó el Consejo Federal.

El gobierno pide que la distancia interpersonal pueda ser respetada en todo momento.

Para las autoridades, es necesario tomar medidas para evitar un aumento de los contagios durante las fiestas de fin de año.

A nivel general, "estos últimos días se ha producido una clara degradación" de la situación, explicó el ministro de Salud, Alain Berset.

"La situación no evoluciona como habríamos querido", reiteró, al presentar las nuevas medidas para intentar reducir los contagios.

A partir del 9 de diciembre, y hasta nuevo aviso, los grandes comercios tendrán que prever 10 m2 por cliente, frente a los cuatro actuales.

En los restaurantes, será obligatorio registrar los datos de al menos una persona del grupo, como ya es obligatorio en varios cantones del país.

El canto está prohibido fuera del círculo familiar o de la escuela, tanto en el interior como en el exterior.

Esta medida afecta no sólo a los coros, sino también a los cantos en grupo en las ceremonias religiosas y en varias tradiciones de San Silvestre.

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