La policía detuvo a casi 200 manifestantes propalestinos el sábado en tres universidades de Estados Unidos al tiempo que desalojó sus campamentos, en el último episodio de un movimiento estudiantil contra la guerra en Gaza que se extiende por el país.

En la costa este, la policía de Boston detuvo brevemente a unas 100 personas por la mañana en el campus de la Universidad de Northeastern. En redes sociales publicaciones muestran a oficiales arrojando tiendas de campaña a un camión y a las fuerzas de seguridad con trajes antidisturbios.

Por su parte, la Universidad a través de Instagram publicó en sus historias un comunicado respecto a lo sucedido. "Esta mañana, el Departamento policial de la Universidad del Noreste
 (NUPD), en cooperación con los socios locales de aplicación de la ley, comenzó a despejar un campamento no autorizado en el campus de la universidad de Boston. Lo que comenzó como una manifestación estudiantil hace dos días, fue infiltrado por organizadores profesionales sin afiliación al Northeastern. Anoche, el uso de insultos antisemitas virulentos, incluyendo "matar a los judíos", cruzó la línea. No podemos tolerar este tipo de odio en nuestro campus", comenzó el comunicado del centro educativo, agregando además, que quienes presentaron una identificación válida de la universidad fueron liberados.

Finalmente agradeció a la policía por la 'limpieza', ya que permitió que las actividades programadas, incluidas visitas de admisión, continuaran con normalidad.

Al otro lado de Estados Unidos, específicamente en el sur, las fuerzas del orden "arrestaron a 69 personas luego de la instalación de un campamento no autorizado" en la Universidad de Arizona, cuyos integrantes habían hecho caso omiso de las repetidas órdenes de dispersarse, indicó el centro educativo en un comunicado.

La "mayoría no eran estudiantes o miembros del personal", añadió.

Y en el centro del país, la policía arrestó en la Universidad de Indiana a otras 23 personas mientras despejaba un campamento de manifestantes, de acuerdo con un reporte del diario estudiantil.

Iniciadas la semana pasada en la Universidad de Columbia de Nueva York, estas nuevas protestas en apoyo a los palestinos y contra la guerra que lleva adelante Israel en la Franja de Gaza se han instalado en varios campus, desde California hasta Nueva Inglaterra.

En los últimos días, la policía de Estados Unidos ha llevado a cabo detenciones masivas en las universidades, haciendo uso de gases lacrimógenos y pistolas 'tasers' para dispersar a los manifestantes.

Las protestas son un desafío para los centros educativos, que tratan de equilibrar su compromiso con la libertad de expresión y las denuncias de que las manifestaciones han virado al antisemitismo y al discurso de odio.

"Totalmente inaceptables"

Por su parte, el rectorado de Columbia, epicentro del movimiento neoyorquino, indicó que había renunciado a que la policía de Nueva York (NYPD) evacuara el campamento instalado en su campus para "no inflamar aun más" la situación.

Sin embargo, a uno de los líderes, Khymani James, se le prohibió el ingreso al recinto universitario. En un video difundido en enero, James dijo que "los sionistas no merecen vivir". El joven pidió disculpas luego.

"Los cánticos, carteles, burlas y publicaciones en las redes sociales de nuestros propios estudiantes que amenazan con 'matar' a judíos son totalmente inaceptables, y los estudiantes de Columbia involucrados en tales incidentes tendrán que rendir cuentas", aseguró la universidad.

Otros campus universitarios de Estados Unidos y Canadá

En California, la Universidad Politécnica Humboldt anunció que cerraría su sede hasta el final del semestre, y que las labores continuarían de forma remota tras varios intentos esta semana de "irrumpir en múltiples edificios".

En la Universidad de Pensilvania, estudiantes siguen en campamento pese a que su rector ordenó disolverlo tras afirmar que había "informes creíbles de conducta de acoso e intimidación".

Canadá vivió este sábado la primera protesta propalestinos en la Universidad de McGill de Montreal, donde manifestantes instalaron un campamento. El centro educativo dijo que las acampadas no estaban permitidas, pues "incrementan el potencial de una escalada y confrontación".

El 7 de octubre pasado, Hamás atacó a Israel, matando a unas 1.170 personas, según un recuento de la agencia  AFP basado en cifras oficiales israelíes. También tomaron como rehenes a unas 250 personas. Israel estima que 129 permanecen en Gaza, incluidas 34 que habrían muerto.

En respuesta, Israel lanzó una ofensiva en la Franja de Gaza que ya ha matado al menos a 34.356 personas, en su mayoría mujeres y niños, según el Ministerio de Salud del territorio palestino.

Publicidad