AFP

El ex alcalde de Londres, Ken Livingstone, suspendido el jueves del partido Laborista por sus declaraciones sobre Hitler, afirmó este sábado que lamentaba lo sucedido aunque recalcó que no dijo nada falso, en plena polémica sobre el antisemitismo en su formación política.

"Lamento verdaderamente haberlo dicho porque esto ha causado toda esta historia", declaró el veterano político a la radio LBC, en medio de una controversia que amenaza con perjudicar a los laboristas en las elecciones regionales de la próxima semana.

Aún así, Livingstone destacó que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se había expresado de forma similar y agregó: "nunca me arrepiento de decir la verdad".

Livingston quedó suspendido de militancia en el partido Laborista el jueves tras haber dicho que Hitler, en un primer momento, quería expulsar a los judíos a Israel y que "apoyaba el sionismo antes de volverse loco y acabar matando a seis millones de judíos".

El que fuera alcalde de la capital británica entre 2000 y 2008 realizó estos comentarios en defensa de la diputada laborista Naz Shah, que el miércoles había sido suspendida por haber compartido unas publicaciones, que el partido consideró antisemitas, hace dos años en las redes sociales.

A unos días de que se celebren unas importantes elecciones locales y regionales, el líder laborista Jeremy Corbyn anunció el viernes la apertura de una investigación interna sobre racismo en el partido.

Jeremy Corbyn, líder del Partido Laborista.

El sábado, Livingstone negó su responsabilidad en la polémica, e insistió en que "todo mi tiempo en política lo he dedicado a defender a las minorías".

El ex alcalde acusó de "amargados" a los diputados laboristas en desacuerdo con las políticas de Corbyn, socialista desde hace muchos años y elegido el año pasado para liderar al partido.

"Lo verdaderamente horrible aquí son esos diputados deshonestos que saben que lo que dije es cierto y que montaron todo este sin sentido porque quieren mermar nuestras posibilidades en las elecciones locales, viendo en esto una oportunidad para debilitar a Jeremy", dijo.

En un discurso en el Congreso Mundial del Sionismo celebrado en octubre, Netanyahu sugirió que Hitler no planeaba exterminar a los judíos, sino expulsarlos, hasta que conoció al gran muftí de Jerusalén Haj Amin al Huseini, un palestino nacionalista, en 1941.

Estos comentarios fueron ampliamente criticados y Netanyahu insistió en que su intención no era exculpar a Hitler.

Más de 80 judíos miembros del partido o simpatizantes de los laboristas escribieron una carta al diario The Guardian en el que negaban que el antisemitismo esté extendido en su formación.

"El pequeño número de casos de antisemitismo real necesita ser tratado, pero estamos orgullosos de que el partido Laborista haya sido históricamente un fuerte contra toda forma de racismo", escribieron.

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