El auge de la variante ómicron del coronavirus, unido a la persistencia de la anterior variante delta, está produciendo un "tsunami de nuevos casos", alertó esta semana el director general  de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Por lo mismo, varios países a nivel mundial han retomado las medidas santiarias que habían dejado de lado, como el uso de mascarillas y los aforos en recintos cerrados.

Si bien diangosticar esta variante es un poco más complejo, debido a que sus síntomas son un poco diferentes a las anteriores, otro punto en contra que se suma es que los test rápidos a veces no la detectan.

Sin embargo, un nuevo estudio sugiere una forma mucho más efectiva de usar estos test para detectar la enfermedad.

Un estudio de MedRxiv que se acaba de publicar, afirma que la variante Omicrón se mide mejor tomando la muestra en la garganta del paciente, no en la nariz.

Según se indica en la investigación, al parecer la carga viral de Omicrón es mayor en la zona de la garganta que en la mucosa nasal, lo que puede llevar a falsos negativos si simplemente se hace un test por la nariz.

"Si se realiza el test de antígenos en la nariz, se detectan seis de cada siete positivos. Sin embargo, tomando la muestra con el hisopo en la garganta se detecta el 100% de los casos", se precisa en el estudio, según detalla IFL Science.

Y se añade: "Quienes se lo hagan, no deben haber comido, bebido, ni fumado nada en los 30 minutos previos a la prueba. Inmediatamente antes del test, el paciente debe toser entre tres y cinco veces. Entonces se realiza un frotis pasando el hisopo por la cara interior de ambas mejillas, por encima y debajo de la lengua, las encías y el paladar. El frotis debe durar al menos 30 segundos".

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