Por AFP

El candidato conservador a la presidencia de Francia, François Fillon, inmerso en un escándalo financiero por un presunto empleo ficticio de su esposa que investiga la justicia, denunció este miércoles de "un golpe de Estado institucional" de la izquierda contra su candidatura.

"Estamos frente a un verdadero intento de golpe de Estado institucional", declaró Fillon en una reunión a puertas cerradas en su sede de campaña en París, según declaraciones comunicadas a la AFP por varios participantes

"Sabemos de dónde viene este caso, viene del poder, viene de la izquierda", agregó el candidato de la derecha francesa frente a miembros de su partido, Los Republicanos.

Solicitado por la AFP, el Elíseo reaccionó inmediatamenta a estas acusaciones señalando que "el único poder es el de la justicia, a la que hay que dejar trabajar".

"Cada uno debe asumir sus responsabilidades, los franceses quieren simplemente la verdad", declaró el portavoz del gobierno Stéphane Le Foll, quien tachó la acusación de "inaceptable".

El martes por la noche, François Fillon, de 62 años, había denunciado ya "una operación profesional de desestabilización" sin precedente, "a menos de tres meses de una elección presidencial".

La justicia francesa abrió la semana pasada una investigación judicial dirigida a su esposa, Penelope Fillon, que según el semanario Le Canard Enchaîné cobró más de 800 mil euros brutos como asistente parlamentaria de su marido.

Aunque en Francia no es ilegal que un diputado o un senador contrate a miembros de su familia, el semanario alega que no existen registros de actividades de la mujer de Fillon, que hasta ahora siempre se había presentado como ama de casa.

Además, según la misma publicación, Fillon contrató como asistentes parlamentarios a dos de sus hijos y les pagó 84.000 euros, cuando eran aún estudiantes.

"Los franceses ya no soportan que los políticos mantengan un discurso moralizante y que ellos mismos no sean ejemplares", estimó el miércoles la ministra de la Función Pública, Annick Girardin.

Fillon ganó las primarias de los conservadores en noviembre prometiendo un recorte drástico del número de funcionarios y una prolongación de la jornada laboral, proclamando la necesidad de un sacrificio de todos los franceses para salvar a un país "al borde de la quiebra".

Le Pen encabeza los sondeos

En el ojo del huracán, Fillon quien afirma que no tiene "nada que reprocharse", pidió a la derecha francesa ser "solidaria".

"Debemos resistir 15 días, en 15 días tendremos los resultados de la investigación", declaró Fillon a sus tropas.

Pero, cada día que pasa, salen a la luz nuevas revelaciones. El prestigioso diario Le Monde y el portal de noticias Mediapart revelaron el miércoles que Fillon habría ganado en cuatro años 200 mil euros en "misiones de consejo" realizadas para el grupo Ricol Lasteyrie.

El candidato de la derecha, que hasta hace unas semanas era el favorito para las presidenciales francesas, está en caída libre en los sondeos.

Según una encuesta del instituto Elable publicada el este miércoles, Fillon sería eliminado en la primera vuelta de los comicios de abril, superado por la líder de la extrema derecha Marine Le Pen y el exministro de Economía, Emmanuel Macron.

Fillon declaró hace unos días que renunciaría a la carrera presidencial únicamente si es imputado, pero algunos nombres de potenciales remplazantes han comenzado a circular en las esferas políticas.

François Fillon y su esposa Penelope fueron interrogados el lunes, un día antes de que la policía allanara la oficina del ex primer ministro en el parlamento nacional.

Su antiguo remplazante en el parlamento, Marc Joulaud, para quien Penelope Fillon habría trabajado también como asistente parlamentaria, estaba siendo interrogado durante la jornada en curso

La justicia podría ordenar en los próximos días un registro en el Senado, según varias fuentes. Fillon fue senador de París de 2005 a 2007.

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