El Príncipe Harry y la actriz estadounidense Meghan Markle fueron declarados este sábado marido y mujer por el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, en una ceremonia en la iglesia San Jorge de Windsor.

La imagen que dio vuelta al mundo fue el beso de la pareja que, tal como estaba anunciado en el protocolo, cumplió con todos los horarios pactados. 

Markle llevaba un vestido blanco diseñado por la británica Clare Waight Keller para Givenchy, con velo, escote de barco y el pelo recogido con una tiara.

Al finalizar la ceremonia, los recientemente designados Duques de Sussex realizaron el primer paseo recibiendo el cariño de la gente. 

En las calles de todo el país se organizarán fiestas vecinales, al amparo de unas previsiones meteorológicas esperanzadoras, y el día acabará bien regado por la muy graciosa concesión de permitir que los pubs cierren más tarde que lo habitual.

Invitados

Muy temprano comenzaron a llegar los 600 invitados al evento. La pareja que se robó todas las miradas fue el matrimonio Beckham.

El actor George Clooney llegó junto a su mujer, Amal Clooney, provocaron aplausos entre el público congregado fuera de la iglesia.

Los sombreros fueron protagonistas del evento, puesto que la Casa Real pidió a las mujeres que llevaran sombrero y a ellos que no llevasen medallas, después de que Beckham se colgara la suya en el costado equivocado en la boda del príncipe Guillermo, en 2011.

La tenista Serena Williams fue otra de las invitadas que deslumbró en la Boda Real. 

La ceremonia

El Príncipe Harry llegó a pie a la iglesia cuando faltaba algo menos de media hora, acompañado de su hermano William, su padrino de boda.

La gente en las calles vitoreaba cada momento destacado del día, retransmitido en las pantallas gigantes.

Luego fue el turno de la novia que llegó con un sobrio y sencillo vestido blanco.

La reina Isabel II y su marido, el duque de Edimburgo, llegaron a la capilla de Saint George a presenciar la boda.  La reina de Inglaterra nombró a Harry duque de Sussex, conde de Dumbarton y barón de Kilkeel, respectivamente, un titulo nobiliario inglés, escocés y norirlandés, como manda la tradición.

El Príncipe Harry le quita el velo a Meghan Markle para comenzar la ceremonia. 

La esperada salida 

Personas de todas partes del mundo llegaron a Windsor para presenciar el evento más esperado del año. Saludaron a los ahora duques de Sussex a su salida de la capilla. 

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