El gobierno transitorio de Bolivia anunció la liberación de dos miembros que trabajaron en la administración del expresidente Evo Morales quienes fueron detenidos horas antes en el aeropuerto de La Paz, cuando iban camino a abordar un avión rumbo al exilio en México tras recibir un salvoconducto gubernamental. 

El exministro de Minería, César Navarro y el ex viceministro de Desarrollo Rural Agropecuario, Pedro Damián Dorado, quienes se encontraban desde hace más de 40 días en la residencia diplomática de México, fueron detenidos en el aeropuerto de La Paz en presencia de funcionarios de la Unión Europea y de la embajada mexicana.

"Hasta en las peores dictaduras latinoamericanas se respetaban los salvoconductos. Hoy, a las 5 a.m, en el aeropuerto de El Alto, César Navarro y Pedro Damián Dorado fueron detenidos. Sus vidas corren peligro. Exigimos respeto al derecho internacional", escribió Morales en Twitter.

Pero el ministro de Gobierno (Interior), Arturo Murillo, dijo que el arresto fue producto de "una descoordinación entre el ministerio público y la policía nacional", y aseguró que los detenidos iban "a salir del país con todas las garantías del Estado boliviano".

"La fe del estado está comprometida", señaló Murillo, que manifestó que ambos detenidos "quedan en libertad" para abordar el avión que los saque del país.

La Cancillería boliviana dijo también en Twitter que "la embajada de México trasladó a dos asilados al aeropuerto de El Alto con la garantía que les da los salvoconductos extendidos por el gobierno boliviano. En ese sentido, los asilados deberían ser trasladados a México sin ningún problema, bajo la garantía de los salvoconductos".

La detención de Navarro y Dorado sigue a la captura  del pasado viernes de la apoderada legal del exmandatario, encargada de realizar los trámites para la postulación de Morales como asambleísta en las elecciones del 3 de mayo.

La abogada Patricia Hermosa es acusada por el gobierno transitorio de la derechista Jeanine Áñez de "sedición y terrorismo".

Morales vive desde diciembre en Buenos Aires, adonde llegó procedente de México. El expresidente había encontrado refugio en el país norteamericano tras renunciar al poder en noviembre, obligado por una protesta social que denunció un fraude en las elecciones anuladas de octubre y después de que los militares le retiraran su apoyo. 

La presidencia interina fue asumida desde entonces por Jeanine Áñez, y la fiscalía abrió un proceso contra Morales por supuesto "terrorismo y sedición", mientras se convocaron nuevas elecciones para el 3 de mayo.

Áñez se postuló como candidata mientras Morales y su partido Movimiento al Socialismo (MAS) postularon a su exministro de Economía, Luis Arce.

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