AFP

El jefe negociador de Colombia con el ELN puso este domingo en duda las intenciones de esa guerrilla para iniciar un proceso de paz, tras un atentado contra un oleoducto en el sur del país.

"Este es el tipo de gesto anti humanitario, que ademas de censurable, no habla claro de quienes dicen querer iniciar un proceso de paz", indicó Juan Camilo Restrepo en su cuenta de Twitter.

El Ejército colombiano informó el sábado que integrantes de la "Compañía José Luis Cabrera Ruales del ELN" activaron un artefacto explosivo improvisado con el que afectaron el Oleoducto Trasandino, en la vereda El Arenal del municipio de Ricaurte, en el departamento de Nariño.

Restrepo calificó como "deplorable" que el ataque que se diera justo cuando el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas) firmaron un nuevo acuerdo de paz en La Habana, tras la fallida refrendación del pacto original en un plebiscito el pasado 2 de octubre.

La voladura del oleoducto tuvo lugar a 100 metros de un jardín infantil y dejó una mancha de crudo en el cauce del río Güiza, contaminando la zona.

El gobierno y el ELN, segunda guerrilla del país, tenían previsto instalar una mesa pública de conversaciones de paz el pasado 27 de octubre en Quito, Ecuador, pero la ceremonia fue suspendida porque el presidente Santos exige que el grupo rebelde libere al excongresista Odín Sánchez.

Las partes continúan en actividades de combate y este domingo la Armada Nacional reportó la captura de tres miembros del ELN y heridas a otros tres en enfrentamientos ocurridos en el oeste departamento de Chocó.

"El enfrentamiento armado entre las tropas de la Armada Nacional y el Frente 'Ernesto Che Guevara' del ELN, se dio en el corregimiento de Belén de Docampadó, cuando varios sujetos atacaron las tropas", informó un comunicado.

Colombia vive un conflicto armado que ha enfrentado durante más de 50 años a guerrillas, paramilitares, la fuerza pública y grupos del narcotráfico, con un saldo de unos 260.000 muertos, 45.000 desaparecidos y 6,9 millones de desplazados.

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