AFP 

La tregua en Siria sufrió varios reveses, entre violentos combates y bombardeos aéreos, mientras se enrarecen las relaciones entre Estados Unidos y Rusia en torno a la ayuda humanitaria.

En el plano diplomático, el Consejo de Seguridad de la ONU canceló en el último momento el viernes una reunión a petición de Estados Unidos y Rusia, los dos padrinos de la tregua.

La reunión debía permitir examinar la posibilidad de una resolución del Consejo para respaldar el acuerdo de Estados Unidos y Rusia que contempla un alto el fuego, la entrega de ayuda humanitaria y favorecer la emergencia de una solución política de la crisis siria.

Los embajadores de ambos países debían presentar al Consejo los detalles del acuerdo, que no se dieron a conocer.

Pero Rusia acusó a Estados Unidos de negarse a compartir con el Consejo de Seguridad documentos del acuerdo.

Improbable resolución

"Es muy probable que no haya resolución del Consejo de Seguridad porque Estados Unidos no quiere compartir esos documentos con el Consejo de Seguridad", declaró a los periodistas el embajador ruso ante la ONU, Vitali Shurkin.

"No podemos pedirles que apoyen un documento que no hayan visto", dijo.

Con anterioridad, la misión estadounidense explicó su posición anteponiendo preocupaciones de seguridad. "Como no pudimos ponernos de acuerdo sobre la manera de informar al Consejo sin comprometer la seguridad operacional, la reunión fue anulada", declaró un portavoz de la misión estadounidense.

Las preocupaciones se centrarían en la seguridad de ciertos grupos armados que Estados Unidos apoya en Siria.

El conflicto en Siria ha causado más de 300.000 muertos en cinco años, según la oenegé Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

La tregua ha supuesto un sensible descenso de la violencia en todos los frentes. Pero estuvo marcada el cuarto día por varios enfrentamientos importantes, que causaron las primeras víctimas civiles desde su instauración, según el OSDH.

Dos menores y una persona adulta perecieron en Jan Cheijun, localidad rebelde de la provincia de Idleb (noroeste) en bombardeos por aviones no identificados, según el OSDH.

Una fuente militar señaló "intensos enfrentamientos" en la periferia de Damasco, donde el ejército sirio bloqueó un intento rebelde de entrar en la capital por el barrio de Jobar.

Mientras se esperaba una decisión sobre la prolongación de la tregua, Moscú y Washington mostraron sus puntos divergentes, una semana después de haber anunciado conjuntamente la conclusión del acuerdo.

"Aunque el alto el fuego es un acuerdo bilateral, solo uno de los beligerantes lo respeta realmente", declaró el viernes el general Igor Konachenkov, portavoz del ministerio ruso de Defensa, haciendo alusión al régimen sirio, al que Moscú respalda.

El general indicó no obstante que Rusia aceptaría una prolongación de la tregua de 72 horas.

El Departamento de Estado descartó una colaboración militar con Rusia contra los yihadistas en Siria , prevista en el acuerdo, mientras el poder sirio no permita la llegada de ayuda humanitaria a las ciudades asediadas.

El acuerdo prevé la entrega de ayuda en los barrios controlados por los rebeldes en la sitiada ciudad de Alepo, en el norte.

Pero, ante la falta de garantías, decenas de camiones de ayuda seguían bloqueados el viernes entre las fronteras turca y siria.

En una llamada telefónica a Sergei Lavrov, John Kerry condenó el viernes "los retrasos repetidos e inaceptables de la ayuda humanitaria".

Obama 'profundamente preocupado'

El presidente estadounidense, Barack Obama, se reunió el viernes con el Consejo de Seguridad Nacional (NSC) para abordar este tema. "El presidente se declaró profundamente preocupado porque, aunque la violencia se redujo en el país, el régimen sirio sigue bloqueando el envío de una ayuda humanitaria indispensable", señaló la Casa Blanca. 

Según el acuerdo rusoestadounidense, Moscú tiene que presionar a su aliado Bashar al Asad y Washington debe, por su parte, instar a los rebeldes sirios a distanciarse de los yihadistas.

La situación se volvió todavía más compleja tras el anuncio del Pentágono del despliegue de fuerzas especiales estadounidenses para apoyar al ejército turco y los grupos rebeldes moderados en su ofensiva contra el EI en el norte de Siria.

Publicidad