Tom Curd, de 31 años, fue declarado culpable de asesinar a Eve Leatherland, la bebé de 22 meses de su pareja, Abigail, de 26 años, en la localidad de Liskeard, Inglaterra.

El crimen ha conmocionado a la localidad británica, pues, según señaló Daily Mail, el hombre propinó una golpiza que fue comparada según los jueces que llevan el caso "con el daño que podría provocar un accidente automovilístico".

La investigación constató que la bebé tenía fracturas en el cráneo y en las costillas y que, tras golpearla, Crud dio una dosis fatal de codeína para intentar encubrir el daño físico que había generado.

La codeína terminó por matar a la menor de edad. Los peritajes médicos, además, detallaron que tenía el hígado lacerado.

Tras iniciarse las diligencias, se reveló que el sujeto revisó las redes sociales tras dejar agonizando a la bebé y, además, aprovechó de jugar unos videojuegos.

Por su parte, la madre de Eve, Abigail, también fue declarada culpable de actuar negligente y permitir la muerte de la menor de edad.

Al respecto, el padre de la bebé, Dean Bird señaló que desea "arrancarle la cabeza" al asesino de su hija, con quien se topó en el juicio.

"Ahora tengo que ganar los derechos de obtener el cadáver de Eve para que pueda descansar en paz", señaló un desconsolado Dean Bird.

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