Los países que donan dinero para preservar la selva amazónica no lo hacen por caridad, sino para "interferir con nuestra soberanía", dijo en una emisión en directo a través de Facebook el presidente brasileño, Jair Bolsonaro.

En su declaración, este jueves, también acusaba a los granjeros de haber encendido los fuegos que acabaron derivando en los incendios. Además, Bolsonaro cargó en concreto contra la "mentalidad colonialista" del presidente francés, Emmanuel Macron, por haber convocado a los miembros del G7 para discutir sobre la "crisis" generada por los incendios en la región amazónica.

"No podemos ser ingenuos", afirmó el ministro de la Presidencia brasileño, Onyx Lorenzoni, uno de los principales portavoces de Bolsonaro. "Los europeos aprovechan el asunto del medioambiente para imponer barreras al crecimiento y al comercio brasileño de bienes y servicios".

"La sugerencia del presidente francés, de que asuntos amazónicos sean discutidos en el G7 sin participación de los países de la región, evoca una mentalidad colonialista fuera de lugar en el siglo XXI", escribió el mandatario en Twitter. En otro mensaje, el presidente ultraderechista lamentó que "Macron busque instrumentalizar una cuestión interna de Brasil y otros países amazónicos" y denunció "el tono sensacionalista con el que se refiere a la Amazonía", usando además "fotos falsas".

El presidente francés había dicho previamente que los incendios que asolan la Amazonía son una "crisis internacional" y convocó a los miembros del G7 para "hablar de esta urgencia" en la cumbre de Biarritz prevista este fin de semana. "Nuestra casa se quema. Literalmente. La Amazonia, pulmón de nuestro planeta que produce 20% de nuestro oxígeno, está en llamas. Es una crisis internacional. Miembros del G7, cita en dos días para hablar de esta urgencia", escribió el jefe de Estado francés también en Twitter. Con estas palabras hacía referencia a una frase pronunciada en 2002 por su antecesor Jacques Chirac: "Nuestra casa se quema y miramos a otra parte".

Macron efectivamente acompañó su tuit, escrito en francés y en inglés, de una foto de hace al menos 16 años. La imagen fue tomada en la Amazonia por el fotógrafo estadounidense Loren McIntyre, quien falleció en 2003. Se trata de una fotografía muy compartida en redes sociales en los últimos días para denunciar la situación.

La ONU urgió también a "proteger" la Amazonía, donde proliferan incendios forestales que pueden comprometer la lucha contra el calentamiento global, poco después de que el presidente Jair Bolsonaro denunciara una "psicosis ambiental" promovida por oenegés contra los intereses de Brasil.

Rechazo de las ONG

Más de medio centenar de organizaciones no gubernamentales cerraron filas y respondieron al ataque dialéctico lanzado por el mandatario brasileño, quien este jueves volvió a insinuar que las ONG podrían estar detrás de los incendios provocados en la Amazonía, aunque admitió que son "sospechas" sin pruebas.

"Es una declaración absolutamente frívola e irresponsable que tiene un objetivo muy claro: desviar la atención de lo que realmente importa" a la hora de tomar medidas que reduzcan la deforestación, dijo por ejemplo a Efe Raúl do Valle, director de Justicia Socio-ambiental de WWF Brasil. Amazon Watch también salió al paso de la polémica y vinculó la devastación de los bosques al discurso "antiambiental" de Bolsonaro, un capitán de la reserva del Ejército que se ha mostrado partidario de explotar la Amazonía y reducir la fiscalización de las reglas ambientales en las zonas protegidas.

En esa línea se pronunció este jueves el secretario general de Amnistía Internacional (AI), Kumi Naidoo, quien acusó al Gobierno brasileño de alimentar los incendios en la selva amazónica con sus "desastrosas políticas". "En lugar de difundir mentiras escandalosas o negar la magnitud de la deforestación que está teniendo lugar, instamos al presidente a tomar medidas inmediatas para detener el progreso de estos incendios", subrayó AI en un comunicado.

El 'Día del Fuego'

De acuerdo con relatos recogidos por las organizaciones medioambientales, decenas de productores rurales provocaron incendios en sus propiedades de forma coordinada en una muestra de apoyo al presidente Bolsonaro. "Hacendados decidieron crear el 'Día del Fuego' e incendiar los bosques para abrir paso y colocar pastos para el ganado, tener espacio en tierras públicas y para mostrarle al presidente que estarían 'trabajando' y por lo tanto merecerían la amnistía prometida para el crimen que estaban cometiendo en este momento", explicó el director de WWF a Efe. La Fiscalía investiga, efectivamente, la convocatoría a través de la prensa local del estado de Pará, en el que se promovía ese "Día del Fuego".

"Esa psicosis ambiental no deja hacer nada. Yo no quiero acabar con el medio ambiente. Yo quiero salvar a Brasil", declaró el mandatario de ultraderecha, que preconiza la apertura de reservas indígenas y de zonas protegidas a actividades agropecuarias y a la minería. "Imagínense si el mundo empieza a imponer barreras comerciales: se caerá nuestro agronegocio, retrocederemos, la economía empeorará; la vida de ustedes, de los editores de diarios, de los dueños de televisiones, se complicará como la vida de todos los brasileños, de todos sin excepción. Ustedes están cometiendo un suicidio. La prensa está cometiendo un suicidio", agregó Bolsonaro.

"Esta semana dos grandes medios de la prensa alemana esbozaron la idea de que ya era hora de empezar a boicotear los productos brasileños" y que eso ocurra "es una cuestión de tiempo", dijo al diario Valor el presidente de la Asociación Brasileña del Agronegocio (ABAG), Marcello Brito. "La pregunta es: ¿a quién le interesa transformar a Brasil en un paria ambiental?", agregó, antes de esbozar una respuesta: "Nosotros no podemos transformar al presidente de la República. Lo que nuestro sector puede hacer es trabajar, de forma unísona, para tratar de revertir los daños un máximo posible".

Ofrecimientos de ayuda

Al margen de la polémica, diversos países han ofrecido su ayuda a Brasil para luchar contra las llamas. La cancillería venezolana expresó su "profunda preocupación" por los incendios y ofreció su "modesta" ayuda para mitigar la "dolorosa tragedia con carácter inmediato". Chile hizo un ofrecimiento similar: "Necesitamos enfrentar la crisis ambiental que estamos viviendo, tenemos que dejar de hablar y empezar a plantar", aseveró la ministra de Medio Ambiente de Chile y presidenta de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático 2019, Carolina Schmidt,

El Gobierno colombiano, por su parte, propuso a sus homólogos de Brasil, Bolivia, Ecuador y Perú realizar un "proyecto conjunto" de prevención de los incendios forestales en el Amazonas y frente al cambio climático y la deforestación, según explicó el ministro colombiano de Ambiente, Ricardo José Lozano. Ecuador también ofreció el envío de brigadistas para hacer frente a la "tragedia" en la Amazonía. "¡El pulmón del planeta nos necesita!", clamó el presidente Lenín Moreno en Twitter.

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