Por AFP

La campaña de François Fillon a la presidencia de Francia recibió un nuevo golpe, luego que hoy su mujer Penelope fuera imputada dentro de la investigación que busca descifrar si recibió platas públicas por trabajos que nunca habría realizado.

La esposa del candidato de la derecha fue interrogada durante 12 horas y recién pasadas las 10 de la noche fue formalizada por malversación de fondos públicos, complicidad en malversación, abuso de bienes sociales y estafa agravada.

El candidato, de 63 años, ya había sido inculado por los mismos delitos el pasado 14 de marzo. Pese a esto, el candidato conservador decidió mantener su candidatura a la elección presidencial que se celebrará a dos vueltas, el 23 de abril y el 7 de mayo.

Este caso estalló en enero, cuando el semanario Le Canard Enchaîné reveló que Penelope Fillon cobró más de 800.000 euros (870.000 dólares) por empleos presuntamente ficticios.

Entre 1986 y 2013, Penelope Fillon cobró 680.380 euros netos, lo que equivale a unos 3.600 euros mensuales de promedio, como asistente de su marido o de su suplente en la Asamblea Nacional.

Esta galesa, madre de cinco hijos, tenía también un contrato con una revista, La Revue des deux Mondes, cuyo dueño es un amigo cercano de su esposo. Sin jamás haber ido a las oficinas de esta publicación literaria cobró un sueldo de 5.000 euros brutos entre mayo de 2012 y diciembre de 2013, acumulando durante un periodo ambos empleos.

Los investigadores buscan determinar si Penelope Fillon, quien siempre se presentó en entrevistas como ama de casa, trabajó efectivamente o si se trató de empleos ficticios.

La justicia amplió la investigación del candidato conservador a sospechas de tráfico de influencia, tras nuevas revelaciones sobre trajes de lujo que Fillon recibió como regalo de un amigo.

Fillon, quien partió como el gran favorito en estos comicios tras imponerse en noviembre como el candidato de la derecha frente a dos pesos pesados del partido Los Republicanos, cayó en los sondeos. 

El ex primer ministro de Nicolas Sarkozy (2007-2012), quien llevaba a cabo una campaña basada en la honestidad y la transparencia, se ubica actualmente en tercera posición en la intención de voto, superado por la líder de extrema derecha Marine Le Pen y el centrista Emmanuel Macron.

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