El alto costo de vida es uno de los principales problemas que aqueja a Argentina.

Pese a ser uno de los principales blancos contra los que apunta el nuevo gobierno de Mauricio Macri, el mismo mandatario admitió el pasado miércoles que tardará dos o tres años en reducir la tasa de inflación, situada entre las más altas del mundo.

De hecho se prevé que alcance el 30% anual para 2016, según consultoras privadas.

Argentina estima en 30% su inflación de 2015 y prevé para 2016 alza de precios de 20 a 25%

Por eso, Macri decidió apelar al activismo social como medida de corto plazo y anunció la creación de una aplicación donde los ciudadanos podrán chequear los precios de todos los supermercados del país y escoger el más conveniente.  

En un acto en una cadena de supermercados el miércoles pasado, el mandatario exhortó a los empresarios supermercadistas a "publicar los precios en internet para que cualquier argentino pueda chequear donde se encuentra el mejor precio y así defender su salario".

El gobierno de Macri suspendió la medición y difusión de indicadores inflacionarios hasta nuevo aviso. Ya que argumenta que al llegar al poder no encontró en orden la administración del Instituto Oficial de Estadísticas (Indec). Para cubrir esa ausencia, el gobierno recomendó tomar temporariamente índices que elaboran la ciudad autónoma de Buenos Aires y la provincia de San Luis (centro).

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