El gobierno español solicitó a la RAE que determine si la Constitución de ese país está redactada en un lenguaje que refleje la realidad de hombres y mujeres. Y, en caso que no sea así, buscar fórmulas para enmendarlo. 

Según consigna El País, la petición formulada por la vicepresidenta Carmen Salvo ha desatado la división entre los integrantes de la Real Academia Española. De hecho, uno de sus miembros, el escritor Arturo Pérez-Reverte, aseguró que abandonará el organismo si se aprueba el lenguaje inclusivo en la Carta Fundamental. 

Por parte de la Academia, “no cabe esperar grandes sorpresas”. Así lo afirmó al mismo medio su presidente, Darío Villanueva, agregando que “la lengua no obedece a un dictamen”. Y tampoco cree que “la realidad se cambie por cambiar las palabras, porque la realidad es terca”.

​"La RAE siempre estuvo en contra del lenguaje inclusivo, porque una cosa es la visibilidad de las mujeres y y, otra, que se fuerce el lenguaje", sostuvo a La Nación el académico Manuel Gutiérrez Aragón, quien se incorporó en 2006. El experto rechaza que el tema se aborde, a su juicio, "no tanto por una demanda del lenguaje inclusivo sino por una presión política".

Una opinión distinta tiene Soledad Puertolás, escritora y también integrante del organismo: “El tema está en la calle, en la prensa, en los bares. Claro que hay que echar un vistazo a la Constitución y hablar de todo", afirmó en el mismo artículo.

"En los textos administrativos se puede hacer constar la presencia de la población femenina y recogerlo de una forma sensible. Si se empieza una conferencia con un 'señores y señoras' en otras situaciones también se puede marcar, de entrada, esa presencia femenina”, afirmó, por su parte, Inés Fernández-Ordóñez.

Se espera la próxima semana los académicos de la RAE comiencen a trabajar en la solicitud formulada por el gobierno. ¿Qué resolverán? Habrá que esperar hasta octubre, cuando proyectan entregar su informe final.

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