Centenares de miles de manifestantes han salido este fin de semana a las calles de la capital de Corea del Sur, Seúl, para pedir la renuncia de la presidenta Park Geun-hye.

Park está acusada de permitir que una amiga muy cercana, Choi Soon-sil, accediera a documentos privados del gobierno sin la debida autorización.

La mandataria, cuyos números de aprobación se han desplomado en las últimas semanas, dijo que se encuentra "con el corazón roto" por el escándalo.

Los organizadores de las marchas señalaron que al menos un millón de personas salieron a las calles, mientras que las autoridades del gobierno reducen la cifra a 260.000 manifestantes.

Sin embargo, más allá de la cantidad de personas, el problema radica en los alcances de las acciones de Choi.

De acuerdo a los medios locales, Choi está acusada de estafar a varias compañías coreanas y se encuentra bajo arresto por cargos de fraude y abuso de poder.

Ella fue detenida la semana pasada por sospecha de estar utilizando su amistad con la presidenta para solicitar donaciones a fundaciones de caridad que ella manejaba

La presidenta Park admitió que le permitió a una amiga leer documentos del gobierno que eran considerados privados.

El ruido inevitable

Para el corresponsal de la BBC en Seúl, Stephen Evans, las cosas se están agravando con el paso de los días.

"Los manifestantes están mucho más ruidosos que hace una semana. Las protestas siguen siendo pacíficas, pero están cantando cada vez más alto", dijo.

"El foco de las movilizaciones es la presidenta. La mayoría de ellas ocurren a pocas calles de la Casa Azul, donde la gobernante trabaja, por lo que es imposible que no escuche todo el ruido que están haciendo", agregó.

Entre 20.000 y 30.000 uniformados están cercando la casa de gobierno para evitar que las marchas lleguen hasta allí. Además enormes barricadas fueron levantadas y armadas con potentes cañones de agua.

Los manifestantes están pidiendo la renuncia de la mandataria.

"Por el momento, la presidenta Park no enfrenta ningún tipo de cargos, pero muchos de sus colaboradores más cercanos están siendo investigados por corrupción. Además está el tema de su amistad con Choi, quien pidió enormes sumas de dinero a compañías como Samsung para sus fundaciones de fachada aprovechando su estrecha relación con la presidenta", explicó Evans.

"Pero lo que más le preocupa a la presidenta es el hecho de que dos de sus colaboradores más cercanos en el gobierno están siendo investigados. Aunque todavía permanece intocable, la investigación ha comenzado a rodearla. Del mismo modo que los manifestantes", agregó.

Los manifestantes llenaron las calles de Seúl es una de las movilizaciones en contra de la mandataria.

Lo cierto es que la presidenta ya se disculpó después de conocerse el caso de Chor.

"Puse mucha fe a nuestra amistad y no fui cuidadosa con lo que estaba pasando", explicó la presidenta.

"Tengo el corazón roto. Se que por cualquier cosa que haga será muy difícil recupera el corazón del pueblo, y por eso, siento mucha vergüenza", añadió.

Y señaló que cualquier persona que haya cometido algún crimen debe ser castigada, además de que está abierta a cualquier investigación en su contra.

 

Las movilizaciones en Seúl ya cumplen dos días.

 

A pesar de que la presidenta Park ha pedido disculpas por su relación con un caso de corrupción, las manifestaciones continúan en la capital del país.
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