El plazo para que Lula se entregue a la justicia expiró este viernes a las 17H00 locales, sin que el exmandatario de izquierda condenado a más de 12 años de cárcel por corrupción diera la más mínima señal de cuáles son sus intenciones.

Lula se halla desde la víspera en el Sindicato de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campos, en la región de Sao Paulo, rodeado por sus seguidores.

El ex mandatario había presentado un nuevo recurso de "habeas corpus" ante la segunda corte del país para intentar evitar ir este viernes a prisión por su condena por corrupción, pero fue rechazado.

La presidenta del PT Gleisi Hoffmann dijo que Lula no está incumpliendo la setencia de Moro y que se quedará en el lugar como símbolo de resistencia y lucha de los trabajadores y trabajadoras.

Lula finalmente habló y dijo: "el Brasil que el pueblo quiere es un Brasil de pie y no acostado".

Según el medio brasileño Folha podrá asistir mañana sábado a la misa de aniversario de la muerte de su señora y después de eso entregarse.

 

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