En una elección turbulenta, rodeada de polémicas, Marcelo Crivella ganó la alcaldía de Río de Janeiro, Brasil.

En la segunda ronda de las elecciones municipales, los cariocas eligieron al candidato del Partido Republicano Brasileño, una organización con once añosde trayectoria política.

Con el 59% de los votos, Crivella derrotó por un margen de casi 20 puntos al izquierdista Marcelo Freixo, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL).

Al votar en Copacabana, el religioso prometió dedicarse "a cuidar sobre todo de la salud, educación, transporte y seguridad".

Entre la política y la fe

Crivella fue obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios, fundada en 1977 por su tío Edir Macedo.

El pastor ha subrayado que, más allá de la vida religiosa, tuvo varios oficios antes de convertirse en senador: ingeniero civil, escritor, oficial de reserva del ejército, taxista, profesor universitario y funcionario.

Crivella llegó al cargo de senador en 2002 sin haber participado nunca antes en una elección, en gran parte gracias al voto de los fieles.

Desde que comenzó a disputarse la alcaldía de Río en 2004, ha prometido constantemente que la Iglesia Universal no influiría en sus decisiones políticas. Sin embargo, sus declaraciones al respecto son vistas con escepticismo tanto por otros líderes religiosos como por analistas políticos.

Hijo de padres católicos, Crivella nació en Río y está casado con la escritora Sylvia Jane.

Aunque Brasil es el país con más personas católicas del mundo, la comunidad evangélica agrupa al 20% de los brasileños. Entre 2000 y 2010, el número de evangélicos en ese país creció un 61%.

La Iglesia Universal, principal denominación Pentecostal en Brasil, es la tercera con más fieles en ese país.

¿Por qué Crivella recibió tantas críticas durante su campaña?

El pastor Ed René Kivitz, miembro de la Iglesia Bautista del Agua Blanca, dijo a BBC Brasil que la dualidad entre el Crivella religioso y el Crivella político no es más que una "estrategia de campaña".

A pesar de que Crivella intentó desligarse de su papel como miembro de la Iglesia Universal, Kivitz opina que su carrera política se decide "en el horizonte interno de su experiencia religiosa".

Las ideas que expuso en su libro Evangelizando África(1999), después de servir en ese continente como religioso, fueron duramente criticadas durante la campaña.

En ese texto, Crivella expresó que la homosexualidad constituye "una conducta maligna" y que los gays son víctimas de un "terrible mal".

Dijo, además, que la Iglesia católica "predica doctrinas demoníacas", mientras que el hinduismo y las religiones africanas albergan "espíritus impuros".

Debido a las repercusiones negativas del texto, tuvo que disculparse por las ofensas que publicara "hace décadas", "cuando era joven", después de vivir en un ambiente de guerra y superstición.

Río de Janeiro y el conservadurismo

Crivella fue ministro de la Pescadurante el gobierno de Dilma Rousseff y aliado del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (ambos del Partido de los Trabajadores) en varias campañas políticas. No obstante, durante el proceso de impeachmentde Rousseff votó "sí" al juicio político de la presidenta.

La elección del pastor evangélico, en una ciudad conocida internacionalmente por sus exuberantes carnavales, ha sido interpretada como otro paso hacia la consolidación del conservadurismo en el país más grande de América Latina.

El senador de 59 años es conocido también como poeta, cantante de góspel y autor de las canciones religiosas "Cura Jesus" y "Sou Israel". Ha grabado más de 15 discos y pretende continuar con esta actividad de manera paralela a sus deberes como alcalde.

Las preocupaciones apuntan a que su futura gestión agudizará la intolerancia religiosa y dañará la políticas a favor de la equidad de género y los derechos de la comunidad LGTB.

Sin embargo, analistas consultados por BBC Brasil creen que algunas alegaciones en cuanto a Crivella son "exageradas".

"Él tuvo que dejar claro que no va a eliminar el Desfile Gay o el carnaval, ni tolerar ningún tipo de persecución hacia las religiones de origen africano", argumenta Ricardo Ismael, doctor en Ciencias Políticas e investigador de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro.

"Es una exageración ese tipo de acusación. No sería estratégica para él", opina Ismael.

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