AFP

El conservador Mariano Rajoy juró este lunes como presidente del Gobierno ante el rey de España, iniciando un segundo mandato consecutivo, esta vez en minoría.

"Juro cumplir fielmente las obligaciones del cargo de presidente de Gobierno con lealtad al rey y guardar y hacer guardar la Constitución", expresó Rajoy al jurar ante Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela.

Rajoy, en el poder desde 2011, que el jueves anunciará la composición del gabinete, obtuvo la investidura en el Parlamento con mayoría simple la noche del sábado, poniendo fin a diez meses de bloqueo político que mantuvieron a España bajo un gobierno en funciones que acumuló tareas pendientes.

A diferencia de su primera legislatura, con mayoría absoluta, Rajoy contará ahora solo con el apoyo garantizado de los 137 diputados del Partido Popular (PP) en la Cámara Baja de 350 escaños, por lo que tendrá que negociar ley a ley.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), la segunda fuerza en el Parlamento, que con su abstención permitió la investidura, advirtió que no garantizará la estabilidad del gobierno.

Rajoy, de 61 años, tiene también asegurada la resistencia de la tercera fuerza, la coalición de izquierda radical Unidos Podemos, que ya se ha erigido como la oposición al gobierno conservador en vista de una crisis interna que desgarra a los socialistas.

No será hasta el jueves cuando Rajoy desvele su nuevo Gabinete, por lo que la prensa española especulaba este lunes con una "gran reestructuración", sobre todo ante la presión de altos cargos más jóvenes que piden un relevo.

"Nos enteraremos media hora antes, como siempre", dijo un alto cargo del PP, ante el conocido hermetismo de Rajoy.

Esa fuente apostó por la salida de los ministros en edad de jubilación, incluyendo al de Interior, Jorge Fernández Díaz, señalado de intentar incriminar a adversarios independentistas catalanes, y posiblemente el de Exteriores, José Manuel García-Margallo, y Defensa, Pedro Morenés.

Entre los que se quedan estaría la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaria, o Fátima Banez, ministra de Empleo, responsable de implementar una reforma laboral muy criticada por la izquierda porque abarató los despidos.

Rajoy tiene tres vacantes que llenar: Industria, que dejó José Manuel Soria envuelto en el escándalo de los Papeles de Panamá; Sanidad, que ocupaba Ana Mato, investigada como beneficiaria de sobornos cobrados por su exmarido; y Fomento, donde estaba Ana Pastor, ahora presidenta del Congreso de los Diputados.

El gabinete debe ponerse a trabajar para recuperar el tiempo perdido. La prioridad es el presupuesto del Estado para 2017, que debería incluir un recorte de 5.500 millones de euros para respetar el objetivo de reducción del déficit pactado con Bruselas, resistido por la oposición.

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