AFP

Al menos 57 implicados en el megaescándalo de corrupción de Petrobras en Brasil abrieron 107 empresas en paraísos fiscales a través de Mossack Fonseca, la firma de abogados panameña en el centro de una filtración mundial sobre blanqueo de dinero.

Según el diario O Estado de S.Paulo del domingo, algunas de esas compañías eran hasta ahora desconocidas de la gran operación Lava Jato, lanzada en 2014 por el juez Sergio Moro, que destapó una red de corrupción de licitaciones trucadas y de financiación de campañas políticas en torno a la estatal Petrobras.

En la lista figura una empresa que según un delator de la trama corrupta de Petrobras pertenece a Eduardo Cunha, el poderoso jefe de la Cámara de Diputados, aunque ningún documento lleva su rúbrica, de acuerdo a las informaciones de UOL, O Estado de S.Paulo y Rede TV, los tres integrantes brasileños del grupo de 109 medios internacionales que trabajaron en la revelación de los Papeles de Panamá.

En un comunicado a la prensa, Cunha "negó con vehemencia" esas versiones y "desafió" a quienquiera a probar que tiene relación con alguna compañía "offshore".

Poseer una empresa en un paraíso fiscal no es una práctica ilegal siempre que sea debidamente declarada al fisco. Su naturaleza, sin embargo, puede facilitar actos delictivos al dificultar que las autoridades identifiquen a sus verdaderos dueños.

Cunha, que promueve el impeachment a la presidenta de izquierda Dilma Rousseff por presunto maquillaje de las cuentas públicas, es a su vez acusado por la Fiscalía brasileña de haber cobrado sobornos por al menos cinco millones de dólares en el marco del caso Petrobras.

Además del polémico legislador, otros posibles implicados por los "Papeles de Panamá" (o "Panama Papers") serían un exministro y un exlegislador, que hasta ahora no reaccionaron al informe.

También aparecerían en los 11,5 millones de documentos que obtuvo el diario alemán Süddeustche Zeitung -y que fueron trabajados por periodistas de 76 países- nuevas cuentas desconocidas de constructoras implicadas en el fraude a Petrobras, como Odebrecht, cuyo presidente, Marcelo Odebrecht, fue condenado en marzo a casi 20 años de prisión por su participación en la trama.

El millonario saqueo a la petrolera estatal, que podría haber perdido al menos 2.000 millones de dólares en el fraude, ha sido el telón de fondo sobre el que se agravó la severa crisis política que sacude a Brasil y que tiene a Rousseff amenazada de destitución.

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