El excapitán Byron Lima, considerado "el prisionero más poderoso de Guatemala", murió este lunes durante un motín en la cárcel de máxima seguridad de Pavón, cerca de la capital, según confirmaron las autoridades a BBC Mundo.

En el motín murieron al menos cuatro reos más y otros 50 resultaron heridos, de acuerdo con reportes de medios locales.

Según el periódico Prensa Libre el enfrentamiento ocurrió por una disputa porla venta de drogas dentro de la prisión.

Lima cumplía una sentencia de 20 años por el asesinato del obispo Juan Gerardi, cometido en 1998.

Fue el delito político más grave en la historia reciente de Guatemala, según periodistas que lo investigaron.

También fue imputado por lavado de dinero, asociación ilícita, tráfico de influencias y uso ilegal de teléfonos móviles en la prisión.

La Comisión Internacional contra la Impunidad de Guatemala (Cicig) señaló queLima mantenía el control de la cárcel de Pavón.

"Es realmente un preso con mucho poder", le dijo en 2014 a BBC Mundo el entonces comisionado Iván Velásquez.

Poder

Hasta ahora las circunstancias de la muerte de Lima no han sido aclaradas.

El abogado del exmilitar, Moisés Galindo, le dijo a Prensa Libre que el ataque contra su cliente fue "planificado".

Una de las versiones señala que en el motín se utilizaron armas de fuego y al menos una granada fue detonada.

Lima contaba incluso con un grupo de presos que le servían y custodiaban, según datos de la Cicig.

El poder del exmilitar era tal que incluso controlaba el movimiento de prisioneros.

"Tenía el manejo de la cárcel donde se encontraba, conseguía trasladar a quien quisiera", señaló el comisionado Velásquez.

Ese poder le permitió incluso que durante varios años se desestimaran varias investigaciones en su contra.

La Fiscalía General le había abierto 12 causas penales por delitos como amenazas, extorsiones, agresiones y tráfico de drogas.

De hecho fue hasta que intervino la Cicig que se logró encauzarle un proceso firme que le mantuvo en prisión.

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