Una mujer de 39 años estuvo encarcelada durante 20 años, con los pies y brazos encadenados, además de comidas limitadas en una zona rural de Brasil. 

Se trata de Rosinalva Borges da Silva de 39 años, quien fue encerrada por su propia madre en una habitación ubicada en el poblado de Ricoa a cerca de 200 kilómetros de San Luís de Baixada Maranhuense al norte de Brasil. 

Según reportan medios brasileños, la mujer estaba deshidratada y sin alimentos por lo que fue derivada a un centro asistencial donde se mantiene internada con un cuadro de desnutrición severa

El jefe policial, Carlos Alberto Braga Diniz Neto, contó que la mujer tenía los pies encadenados y los brazos amarrados además de estar viviendo en condiciones insalubres. Junto con eso, constató que la madre de la mujer, una adulta mayor, también estaba en el inmueble con signos de embriaguez. 

Se cree que la víctima fue encerrada a causa de trastornos psicológicos que habría sufrido a raíz de la pérdida de sus dos hijos, hecho que provocó que se volviera agresiva. 

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