Tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, jefe del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se han conocido nuevos antecedentes sobre las operaciones que la organización criminal proyectaba fuera de México, incluyendo planes específicos en territorio chileno.

El Mencho, considerado uno de los líderes más poderosos y violentos del país, fue abatido el domingo 22 de febrero durante un operativo militar en Tapalpa, Jalisco. Tenía 59 años y era buscado por agencias internacionales como la DEA por tráfico de drogas y lavado de dinero. Estados Unidos ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares por información sobre su paradero.

Tras su muerte, el CJNG desató una ola de violencia en México, con bloqueos de carreteras, quema de vehículos y ataques a comercios, principalmente en Jalisco, pero también en otros estados. Estas acciones mostraron la capacidad de movilización y la estructura operativa del cartel.

La presencia del Cartel Jalisco Nueva Generación en Chile

La investigación del Ministerio Público en Chile ha confirmado que la organización buscaba establecerse en el país como base para producir y exportar drogas hacia Asia y Oceanía.

En 2025, se detuvo a dos miembros de la agrupación en el sector de Lolol, región de O’Higgins, en una propiedad donde preparaban metanfetamina para su posterior exportación. La incautación incluyó 844 kilos de metanfetamina, la mayor decomisada en Chile hasta la fecha, que estaba mezclada con pintura para facilitar su transporte.

"Pretendían instalar un laboratorio de elaboración de metanfetamina en Chile, con el fin de sacarla por los puertos del Océano Pacífico", señaló el fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, confirmando que la banda ya tenía un plan operativo en el país.

La investigación identificó que parte de la droga provenía del Puerto de Manzanillo, México, controlado por el cartel, y que ya ha sido utilizado para enviar droga hacia los puertos de la Región de Valparaíso.

"Uno de los errores que no debemos cometer como país es creer que el crimen organizado solo tiene presencia cuando se ve su control en el territorio. Estas organizaciones pueden operar de manera invisible, apuntando a objetivos estratégicos, como el control de un puerto", explicó Pablo Zeballos, investigador de crimen organizado.

La investigación chilena culminó con la primera acusación formal contra miembros del CJNG en el país, realizada el pasado 18 de febrero, donde la fiscalía solicitó 35 años de cárcel para cada imputado.

"No tenemos que ser ingenuos como país, en el sentido de pensar que ese fue el único intento del Cartel Jalisco Nueva Generación para instalarse en Chile y ocuparlo como una base logística para realizar sus actividades criminales, advirtió el fiscal Bekios.

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