El caso de Vivian Savella, una niña de cuatro años asesinada a tiros por su madre en Houston, quedó marcado por una disputa judicial que había tenido un nuevo capítulo apenas horas antes de la tragedia.

Cibelle Savella, de 35 años, debía entregar a la pequeña a su padre, Aaron Savella, luego de una audiencia de custodia realizada el martes. Sin embargo, la menor nunca llegó a reunirse con él.

A través de su abogada, Stefani Shapiro, Aaron y su familia emitieron un comunicado en el que expresaron su profundo dolor por la muerte de Vivian y cuestionaron, sin entrar en detalles sobre el proceso judicial, el desenlace de una batalla legal que se había extendido durante meses.

“Nuestra familia está devastada. Vivian tenía cuatro años. Su padre, Aaron, y todos aquellos cuyas vidas tocó la amaban sin límites”, señaló la representante legal.

El texto agregó que Aaron había recurrido a las vías judiciales para intentar proteger a su hija y que había cumplido con las resoluciones dictadas durante el proceso. “El martes, un juez puso a Vivian bajo su custodia, y se suponía que debía regresar a casa con él esa misma noche. Nunca lo hizo.”

La audiencia de custodia que antecedió al crimen

De acuerdo con documentos judiciales citados por medios estadounidenses, la resolución adoptada ese martes otorgó a Aaron derechos exclusivos para tomar decisiones relacionadas con el cuidado de Vivian.

En el caso de Cibelle, la jueza Audrie Lawton-Evans, del condado de Harris, estableció que sus encuentros con la niña debían realizarse bajo supervisión de Guardians of Hope, una organización con sede en Texas.

Los antecedentes también indican que la madre quedó limitada en distintos aspectos relacionados con la crianza de Vivian. Entre ellos, se estableció que no podía asistir a determinadas actividades escolares de la menor ni autorizar tratamientos médicos.

Según los documentos citados por el Daily Mail, además, Cibelle tenía restricciones para comunicarse con Vivian en portugués si el supervisor presente no dominaba ese idioma.

La abogada de Aaron precisó que él nunca acusó a Cibelle de ejercer violencia física contra la niña, aunque sí sostuvo que Vivian podría estar siendo víctima de abuso emocional.

La policía recibió un llamado cerca de las 17:45 horas del martes y llegó hasta una residencia ubicada en Houston. En el tercer piso encontró a Vivian sin vida y a su madre con una aparente herida de bala autoinfligida.

Cibelle fue trasladada a un hospital, pero murió al día siguiente, según informó la policía.

Un elemento que llamó la atención de los investigadores es que ambas no se encontraban solas en la vivienda cuando ocurrieron los disparos. Según los antecedentes difundidos, el esposo de Cibelle, el empresario gastronómico Greg Kubala, y una niñera estaban dentro de la casa.

Ambos habrían ingresado a la habitación de la niña después de escuchar los disparos. La policía no los considera involucrados en los hechos.

El teniente Larry Crowson, de la policía de Houston, confirmó tras la tragedia que ese mismo día se había desarrollado una audiencia de custodia y señaló que la resolución “no salió bien para la madre”.

Una disputa familiar que terminó en tragedia

Cibelle, de origen brasileño, y Aaron Savella se divorciaron en noviembre de 2024, después de cuatro años de matrimonio. Desde entonces, ambos mantuvieron una disputa judicial relacionada con la custodia de Vivian.

El comunicado difundido por la familia del padre puso el foco en el proceso seguido ante los tribunales y en el impacto que la muerte de la niña tuvo sobre sus cercanos.

“Las historias de los padres que luchan en silencio, con paciencia y dentro del marco legal para proteger a sus hijos rara vez se cuentan”, sostuvo la declaración.

La investigación policial continúa para esclarecer las circunstancias exactas del asesinato de Vivian y la posterior muerte de su madre.

Publicidad