Nueva Zelanda ha detectado un brote de coronavirus este fin de semana, cuando tres miembros de una familia dieron positivo, entre ellos una mujer que trabaja para una empresa de restauración que presta servicios para vuelos internacionales.

"Hay infecciones nuevas y activas", declaró el ministro de Salud, Chris Hipkins, quien añadió que la fuente de contagio aún no se ha identificado.

"Todavía es una pieza del rompecabezas que falta", dijo, y explicó que las autoridades sanitarias intentan descubrir "si el covid-19 puede hallarse en otra parte de la comunidad y si circula".

Las autoridades han descartado cualquier vínculo con las comidas a bordo porque han pasado ocho días entre el último día de trabajo de la mujer contagiada y su test positivo.

Nueva Zelanda registró varios casos de covid-19 hace tres semanas, lo que puso fin a un período de más de dos meses sin contagios.

Los casos comenzaron en un hotel donde se había puesto en cuarentena a personas que llegaban del extranjero.

Según el ministro, por el momento no se necesita introducir nuevas restricciones.

Las tres personas infectadas son una mujer y su hija, que dieron positivo el sábado, y el padre, el domingo.

El colegio de la niña permanecerá cerrado dos días y todo el personal y los otros alumnos serán sometidos a tests.

La primera ministra, Jacinda Ardern, ha cancelado sus compromisos en Auckland para regresar a Wellington y seguir la situación.

El balance de Nueva Zelanda en la lucha contra el covid-19 ha recibido elogios en el extranjero. El archipiélago ha registrado menos de 2.000 casos desde el comienzo de la pandemia y 25 muertes. 

Nueva Zelanda cerró las fronteras a los viajeros extranjeros en marzo e impuso un confinamiento estricto de cinco semanas la pasada primavera.

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