AFP

Tropas sirias entraron en la ciudad de Palmira y fuerzas iraquíes lanzaron una ofensiva contra Mosul, intensificando la presión en dos bastiones clave del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Para intentar poner fin al conflicto sirio, que favoreció la escalada de esta organización capaz también de golpear Europa, Moscú y Washington se comprometieron a acelerar una solución política al conflicto tras un mes de cese el fuego.

En Ginebra, donde terminó una primera ronda de discusiones indirectas entre el régimen y la oposición siria, el enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura, anunció que las negociaciones se reiniciarían el 9 de abril

El ejército sirio, apoyado en tierra por la milicia chiita libanesa Hezbolá, por un comando de las fuerzas especiales rusas y por la aviación de Moscú, entró el jueves en la ciudad de Palmira, controlada desde hace casi un año por el EI.

Por la noche, la artillería siria continuó bombardeando las posiciones yihadistas pero los soldados no avanzaban más por temor a los francotiradores nocturnos.

Moscú dijo que se llevaron a cabo 146 bombardeos en tres días contra "objetivos terroristas" en esta región controlada por el grupo yihadista desde mayo de 2015.

Las fuerzas del régimen, que lanzaron su ofensiva el 7 de marzo, entraron en Palmira por el lado suroeste pero avanzaban lentamente "por las minas plantadas" por los yihadistas, indicó a la AFP el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en el Reino Unido.

También entraron por el lado noroeste tras haber tomado el control de una parte del Valle de las Tumbas, informó una fuente militar.

- Un oficial ruso muerto -

Un comando de fuerzas especiales rusas se encontraba en el terreno, donde dirige operaciones e "interviene directamente cuando sea necesario", indicó otra fuente.

Precisamente, un portavoz militar ruso en Siria anunció el jueves que un oficial de sus fuerzas especiales murió en combates cerca de Palmira.

Según el OSDH, 40 yihadistas y ocho miembros de las fuerzas del régimen murieron en los combates de las últimas 24 horas.

La reconquista de la ciudad sería una victoria estratégica y simbólica para el presidente sirio Bashar al Asad, ya que quien controle esta posición, tendrá el dominio del vasto desierto que se extiende desde la zona central de Siria hasta la frontera con Irak, señalaron expertos.

La ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad, contenía numerosos tesoros antiguos como el Arco de Triunfo, los templos de Bel y de Balshamin o las torres funerarias, símbolo de la importancia de esta ciudad en los primeros siglos después de Jesucristo. Muchos de los yacimientos arqueológicos fueron destruidos. 

Al mismo tiempo, Irak lanzó una ofensiva para recuperar Mosul, segunda ciudad del país.

Esta ciudad es el principal objetivo de las autoridades iraquíes, que buscan recuperar los territorios en manos del EI desde 2014.

El ejército y las Unidades de Movilización Popular, una coalición de milicias principalmente chiitas, llevaron a cabo la ofensiva. Cuentan con el apoyo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, cuyo aviones efectuaron ocho bombardeos en los alrededores de Mosul. 

El primer ministro iraquí felicitó en un comunicado a los combatientes que "tuvieron su primer éxito con la toma de varios pueblos" cerca de Mosul.

Mosul, como Palmira, y sobre todo la ciudad siria de Raqa (norte), forman parte del autoproclamado "califato" por el jefe Abu Bakr al Bagdadi, en verano de 2014.

- Transición y Constitución "antes de agosto" -

Tras una reunión de más de cuatro horas en el Kremlin entre el secretario de Estado estadounidense John Kerry y el presidente ruso Vladimir Putin, acompañado de su ministro de Relaciones Exteriores, Sergueï Lavrov, Rusia y Estados Unidos acordaron acelerar una solución política al conflicto sirio.

"Estamos de acuerdo en que es necesario un calendario para establecer un marco para una transición política y un proyecto de Constitución, ambos antes de agosto", declaró Kerry tras el encuentro.

Lavrov hizo por su parte hincapié en la importancia de organizar "negociaciones directas entre la delegación gubernamental y la oposición" siria.

Pero no se resolvió el tema central del futuro de Bashar al Asad.

Al finalizar la ronda de conversaciones en Ginebra, el enviado de la ONU, Staffan de Mistura, presentó un documento con "12 puntos de convergencia" entre los dos campos, entre los cuales la soberanía de Siria, la no intervención extranjera o el rechazo a la confesionalidad, informó una fuente cercana a la delegación del régimen. 

El conflicto sirio ha dejado más de 270.000 muertos y millones de desplazados desde marzo de 2011.

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