La variante Ómicron es considerada altamente transmisible, lo cual condujo según estudios realizados por el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) al aumento de las tasas de hospitalización entre los niños respecto al alza causada por la variante Delta.

De acuerdo con el informe entregado por la CDC, las tasas de hospitalización vinculadas al COVID-19 entre los menores de 18 años fueron cuatro veces más altas durante la ola de Ómicron.

En Estados Unidos la variante alcanzó su punto máximo de menores internos a principios de enero, llegando a tasas de 7,1 por cada 100.000 niños, mientras que la tasa de hospitalización por Delta fue de 1,8 por 100.000 a principios de septiembre de 2021.

El mayor aumento se registro entre los menores de 0 a 4 años, quienes aún en ese país son elegibles para la vacuna contra el COVID-19.

Según el estudio, la tasa de hospitalización en menores esta disminuyendo desde su punto máximo en enero. Los nuevos contagios de COVID-19 entre los niños también han disminuido, pero siguen siendo “extremadamente altas”.

Publicidad