Un tribunal de Paraguay condenó a 11 campesinos a penas que van de 4 años a 30 años de prisión por el llamado caso de la "masacre de Curuguaty", un incidente ocurrido en 2012 en el que fallecieron 17 personas y que derivó en la destitución del presidente Fernando Lugo.

Los sucesos ocurrieron el 15 de junio de 2012, cuando centenares de policías acudieron a desalojar a unos 70 campesinos de unas tierras que habían ocupado para exigir que fueran incorporadas a la reforma agraria.

Durante el desalojo se produjo un tiroteo en el que murieron 11 campesinos y 6 policías. Sin embargo, la Fiscalía sólo investigó las muertes de los funcionarios del orden público.

El incidente sirvió de base al Congreso paraguayo para realizar un juicio político contra el entonces presidente Fernando Lugo, quien terminó siendo destituido de su cargo.

Los campesinos fueron condenados por los delitos de homicidio doloso, invasión de inmueble ajeno y asociación criminal.

Los abogados de los campesinos se encerraron, junto a un grupo de activistas, en la sala del Tribunal de Justicia en la que se realizó el juicio para protestar por la sentencia.

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