El desempleo, el estancamiento económico, la corrupción, la falta de viviendas y la criminalidad, entre otros problemas, parecen haber lastrado el arrastre electoral del Congreso Nacional Africano (CNA), que este sábado (06.08.2016) confirmó su derrota en la lucha por el gobierno local del área metropolitana de Pretoria ante la Alianza Democrática. Además, a nivel nacional perdió ocho puntos desde las elecciones de 2011.

El CNA, que ha gobernado casi sin oposición desde el término del régimen del apartheid, es el partido que provocó el cambio histórico en el poder de Sudáfrica de la mano de Nelson Mandela. Sin embargo, los resultados de las municipales realizadas el miércoles podrían provocar un remezón en el escenario político del país, de cara a las elecciones de 2019, y llevar a los rivales del presidente Jacob Zuma dentro del mismo CNA a pedir su destitución.

El partido de Mandela también perdió ante la Alianza Democrática en Nelson Mandela Bay, donde se encuentra Port Elizabeth, además de la importante Provincia Occidental del Cabo, donde se sitúa Ciudad del Cabo, y ganó a duras penas en el polo financiero de Johannesburgo. A nivel nacional, el partido gobernante sumó el 54 por ciento de las preferencias, una buena cifra que, de cualquier modo, está lejos del 62 por ciento que sumó en 2011.

El sueño de Mandela

La Alianza Democrática se hizo en todo el país el 27 por ciento de los votos, mientras que los izquierdistas Combatientes por la Libertad Económica (EFF, según sus siglas en inglés) obtuvieron el ocho por ciento de los respaldos. El CNA aseguró que todavía estaba intentando formar coaliciones para gobernar en los municipios donde perdió su mayoría, algo que también deberá hacer la Alianza Democrática si quiere asegurar sus triunfos.

En una breve alocución realizada poco antes de que se conocieran los resultados finales de las municipales, el presidente Zuma valoró la madurez cívica de su país y calificó las elecciones como pacíficas, libres y justas. “Nuestra democracia está madurando. Volvamos a trabajar y a construir juntos nuestro país”, afirmó. Por su parte, el líder opositor Mmusi Maimane dijo que la idea de que su partido está pensado para los blancos fue “totalmente destrozada”. La Alianza Democrática dijo que era el único partido que podía realizar el sueño de Mandela de una “Sudáfrica prospera y unida”.

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