Este jueves 26 de marzo se vive una jornada clave en Francia en el caso de Nicolás Zepeda. El chileno acusado por la desaparición y presunto asesinato de la estudiante japonesa Narumi Kurosaki, cuyo cuerpo nunca ha sido encontrado conocerá su veredicto.
Durante esta mañana, Nicolás Zepeda tenía la oportunidad de entregar sus últimas palabras antes de conocer la decisión del tribunal, en una audiencia marcada por la expectación a nivel mundial y por el cierre de una nueva etapa judicial en uno de los casos criminales más impactantes ligados a un chileno en Europa.
"Nunca podré agradecer lo suficiente a quienes me apoyaron, por creer en mí, por comprender que era inocente", exclamó el hombre en la sala según consignó L'est Républicain.
"¡Yo no maté a Narumi, no pude haber sido yo!", agregó el chileno de 35 años.
La lectura del veredicto ocurre luego de varios días de testimonios, reconstrucción de hechos y alegatos finales.
Madre de Narumi Kurosaki se decompensó
Al empezar esta jornada los distintos protagonistas del caso y del juicio estaban a la espera de la entrada del juez y el jurado y también del acusado. La familia Kurosaki se encontraba en primera fila. Honami, la hermana de Narumi, lloraba desconsoladamente.
En ese momento, la madre de Kurosaki tuvo un problema de salud. La mujer, quien estaba sentada al lado de su hija, estaba muy abrumada por la emoción. Su llanto se fue intensificando y le costaba respirar.
Fue ahí que sus dos hijas y su abogada se acercaron para intentar consolarla, pero fue en vano. Sin imaginárselo, la madre de Narumi se desmayó en el lugar, por lo que con el apoyo de sus familiares fue sacada de la sala del tribunal durante unos minutos, según recoge el medio francés L'est Républicain.