La zona de seguridad que habían habilitado investigadores antiterroristas en el barrio de Schaerbeek, en Bruselas, tras los atentados terroristas del martes (22.03.2016) con 34 muertos, fue levantada pasada la medianoche, por lo que los habitantes del lugar pudieron regresar a sus casas unas doce horas después. Previamente, se había visto a efectivos fuertemente armados y con máscaras investigando la zona, que había sido cerrada. Los vehículos del servicio de destrucción de explosivos se han retirado, señaló la misma fuente.

Fue el taxista que llevó a tres de los presuntos terroristas al aeropuerto bruselense de Zaventem, donde explotaron dos bombas, el que condujo a la Policía a la vivienda en Schaerbeek. Al taxista le había extrañado que los pasajeros no le dejaran ayudarles con sus maletas, en las que, según varias fuentes, transportaban las bombas.

Los habitantes afectados por la redada que no pudieron alojarse con amigos o conocidos habían sido trasladados a un estadio deportivo equipado con camas, informó la agencia de noticias Belga. En la noche del martes, la fiscalía había informado que durante la requisa de una vivienda en Schaerbeek se había encontrado una bandera de la milicia terrorista Estado Islámico (EI) así como un explosivo con clavos y sustancias químicas.

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