En una sesión parlamentaria celebrada este viernes , el oficialismo impuso su mayoría en el Senado boliviano y aprobó una norma que legaliza la producción de coca hasta las 22.000 hectáreas de superficie cultivada.

Hasta ahora, el área máxima legal para las cosechas era de 12.000 hectáreas. Quienes apoyaron la moción refutaron los argumentos de los críticos alegando que la medida contribuiría a enfatizar el valor cultural de la coca y a reducir el estigma en torno a la planta por ser la base para la fabricación de la cocaína.

"Lo importante ha sido dessatanizar (sic) a la hoja de coca, despenalizarla, liberarla (...) Estamos hablando de una hoja noble, buena; de una hoja sagrada que no merecía ser estigmatizada de la forma en que lo fue durante estos casi treinta años desde la ley 1008”, señaló el oficialista José Alberto Gonzales, presidente del Senado, aludiendo a una normativa que estuvo vigente desde 1988. La Ley 1008 fijaba los parámetros para la lucha contra el narcotráfico y restringía la producción de hojas de coca a la zona de los Yungas paceños.

José Alberto Gonzales: "razonamiento técnico”

Además, un decreto de 2004 permitía que en la zona del Chapare, el feudo sindical que catapultó políticamente al presidente de Bolivia, Evo Morales.

Se cultivaran unas 3.000 hectáreas, aunque, la práctica, ese volumen siempre fue el doble.

La ley aprobada por el Senado este 23 de febrero ya había recibido el visto bueno de la Cámara de Diputados el pasado jueves (23.2.2017). Ahora sólo falta que Morales, la promulgue. La coca está protegida en Bolivia por la Constitución vigente desde 2009.

La Carta Magna describe a la coca como una planta "sagrada” debido a la importancia cultural, ritual y medicinal que se le atribuye. El presidente Morales, que aún es el máximo dirigente de uno de los principales sindicatos cocaleros de Bolivia, se planteó desde hace tiempo aprobar una nueva normativa para regular por separado la producción de coca y la lucha antidrogas. La norma trabajada por el Ejecutivo para la coca establece que 14.300 hectáreas estarán en el departamento de La Paz (oeste), en la zona de los Yungas.

Jorge Quiroga: "vergüenza nacional”

Otras 7.700 hectáreas estarán en la zona central del Chapare. El proyecto original del Gobierno planteaba subir hasta 20.000 las hectáreas legales de esas plantaciones, pero finalmente las autoridades aumentaron la cifra a 22.000 para poner fin a un conflicto con productores de coca de Yungas, que esta semana protestaron y fueron reprimidos por la Policía. El expresidente Jorge Quiroga (2001-2002) tildó de "narco-ley” la nueva norma y advirtió que "va a traer vergüenza nacional y va a hacer un daño enorme al país”.

Quiroga insistió en que esta ley sólo puede propiciar mayor narcotráfico y criminalidad y subrayó que, aunque la coca de los Yungas "siempre ha sido y siempre será legal para el uso milenario y tradicional, para el acullicu (masticado de las hojas)”, la mayor parte de la producción del Chapare "se destina a fines ilícitos”.

Según Quiroga, Morales privilegia "su condición de dirigente cocalero del Chapare por encima de su investidura de presidente” para favorecer la producción de hojas de coca en esa zona.

El presidente del Senado sostuvo, por su parte, que el aumento de la superficie legal de plantaciones "no es una cuestión disparatada”, sino que responde a un "razonamiento técnico” con miras a industrializar y exportar la planta y sus derivados lícitos.

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