"Pocas cosas son más geniales que escuchar a los niños jugar en el área de juegos".

Lo que pareciera ser una crónica feliz sobre el comportamiento de los niños, en realidad devela las primeras formas de racismo en un país como Estados Unidos donde la violencia racial se ha instalado en el debate nacional. 

"El sábado pasado en el Parque Memorial de Maplewood, estaba mirando a mi hijo de 5 años jugar con sus amigos. Los niños recién entraron a kindergarden y ahora están divididos en cuatro escuelas. Algunas madres se les ocurrió que se juntaran de nuevo", escribe el periodista Thoper Sanders en la columna "Only White People, Said the Little Girl" de The New York Times.

"Fue una gran idea. Y fue también el momento en que noté el desastroso nacimiento de la otredad de mi hijo".

Pero fue entonces, cuando todos los niños estaban jugando, cuando Sanders oyó las palabras:

"Sólo gente blanca", relata que le dijo una niña a su hijo.

El periodista relata que en un principio creyó oír mal, pero luego no le quedó duda.

"Tú no, tú eres negro", dijo la niña según relata el periodista. "Tú no eres blanco, sólo gente blanca puede jugar".  

En ese momento, varios pensamientos recorrieron la cabeza de Sanders: "¿Qué hacer? ¿Cómo lo hago? ¿Qué digo? ¿Cómo lo digo?"

"Mi instinto era ir hacia ellos y mostrarle un poco de ciencia a ella y a los otros niños", escribe.

Sin embargo, relata que luego su "sistema de hombre negro recapacitó". 

"Si asustaba a la niña blanca en el área de juegos con mi reacción. ¿Cuál sería el impacto de mi familia en Maplewood? ¿Estaríamos incluidos en el próximo correo de la cita de juegos? ¿Las otras familias hablarían del padre enojado de mi hijo?", reflexiona. 

Aun así. Marca el inicio de lo que seguramente será un proceso gradual. Un día él se preguntará por qué, cuando esté jugando con cierto grupo de amigos, él será siempre el villano
Thoper Sander, The New York Times

Sin embargo, pese a sus miedos, la reacción de su hijo fue lo que más le sorprendió.

"Noté a mi hijo. Cuando la pequeña niña racista se acercó para tocarlo, él se movió y se rió. Y continuó jugando. La basura que salió de la boca de la niña no significó nada para él. Aun así. Marca el inicio de lo que seguramente será un proceso gradual. Un día él se preguntará por qué, cuando esté jugando con cierto grupo de amigos, él será siempre el villano", escribe Sanders.

"Sabía que un momento así llegaría eventualmente. Sólo que no pensé que sucedería a los 5 años en el área de juegos. ¿Y qué hay de la pequeña niña? Ella, también, es una víctima, infectada por el racismo antes de que incluso pueda deletrear la palabra".

"¿Quién será cuando crezca? ¿Será una fiscal? ¿Gerente de una empresa de tecnología? ¿Política? El racismo sistemático aparentemente comienza en el área de juegos", agrega.

Tras un largo debate interior y con su esposa, Sanders finalmente decide explicarle a su hijo lo que sucedió.

"No tenemos alternativas más que hablarle a nuestros hijos sobre Ferguson, Eric Garner, los encuentros en el trabajo, Baltimore, Charlotte, Alton Sterling y así.
Thoper Sanders, The New York Times

"En nuestro camino a casa desde el área de juegos, mi esposa, mi hijo y yo hablamos de la raza, mientras nuestra hija de 2 años escuchaba desde su coche. Mi hijo asintió y dijo 'Sí, señor', en la forma en que lo hacen los niños de 5 años. Mi esposa y yo hemos estado muy decididos en nuestro intento por introducirlo a los conceptos de raza e historia.

Nuestra meta es que será seguro de sí mismo, entusiasta y a la vez abierto de mente sobre los otros a su alrededor, como muchos otros adultos intentan. Pero está claro que alguien del entorno de esa pequeña niña está apuntando a una meta diferente.

No tenemos alternativas más que hablarle a nuestros hijos sobre Ferguson, Eric Garner, los encuentros en el trabajo, Baltimore, Charlotte, Alton Sterling y así. Y aun así, siento cada una de estas conversaciones. Con cada nivel de consciencia viene una pérdida, de las tonterías, de rareza y de niñez", finaliza Anderson. 

 

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