Tomó más de dos años construirlo, pero este viernes, Starbucks abre su establecimiento más grande en Europa y el primero en Italia. Y no será un Starbucks cualquiera.

Con suelos de mármol y paneles de madera, promete ser un "teatro del café", pero también habrá cócteles, pan, helados y... ¡pizza!

Todo para tratar de convencer a los italianos de que cambien su tradicional espresso por una experiencia más estadounidense.

La primera sucursal de Starbucks en Italia abrirá este viernes en el corazón de Milán. Y pretende ser un "homenaje" a las tradiciones cafeteras de Italia, dice Starbucks.

El establecimiento, aproximadamente con el tamaño de un tercio de un campo de fútbol, ocupa el histórico edificio Poste, cerca de la catedral en Piazza Cordusio.

Los clientes podrán presenciar el proceso de elaboración de un café, del grano hasta que se sirve en la taza.

El exdirector ejecutivo de Starbucks Howard Schultz dijo que fue tomar café en Milán hace más de tres décadas lo que lo llevó a fundar Starbucks.

"Todo lo que hemos experimentado, desde el primer momento de inspiración hace 35 años hasta ahora siendo una parte cotidiana de la vida de millones de personas en todo el mundo, lo traemos con gran respeto a Italia", dijo con motivo del lanzamiento de la tienda.

Los italianos pueden ser un poco "esnob" en lo que al café se refiere, según el psicólogo Paolo Vergnani, que bebe 10 espressos por día.

Sin embargo, el consumo de café es una tradición relativamente joven en Italia.

Antes de la Segunda Guerra Mundial era una importación de lujo para la elite adinerada, y la mayoría de los italianos se apegaban a las bebidas calientes hechas con cebada tostada o achicoria.

Publicidad